Las ventas de crémant suben un 58 % desde 2016 y los productores franceses alertan de imitaciones
Las ocho regiones francesas de crémant vendieron unos 122,9 millones de botellas en 2025, un 58 % más que en 2016, en un mercado del vino en retroceso. En Borgoña las ventas de crémant crecieron un 6,5 % en doce meses mientras el tinto cayó un 4,9 %. La FNPEC advierte de que productores de Italia, Alemania, Austria y Europa del Este usan el nombre crémant sin cumplir las normas comunitarias.
Los productores franceses de crémant vendieron unos 122,9 millones de botellas en 2025, un 58 % más que en 2016, pese a la contracción del mercado del vino. La Fédération nationale des producteurs et élaborateurs de crémant (FNPEC) difundió las cifras junto a una advertencia: productores de Italia, Alemania, Austria y Europa del Este están colocando el nombre crémant en botellas que no cumplen las normas europeas, según informó BFMTV.
El crecimiento se concentra en una categoría
El volumen procede de las ocho regiones francesas de crémant: Alsacia, Burdeos, Borgoña, Die, Jura, Limoux, Loira y Saboya. El ritmo no se ha frenado con el tamaño: cada uno de los dos últimos años creció un 7 %. Francia sigue siendo el primer mercado, pero la exportación ya supone el 43 % de los volúmenes, con una demanda que la FNPEC califica de sostenida en Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Alemania.
La categoría avanza en dirección contraria al resto del sector y está cambiando el viñedo. El presidente de la FNPEC, Dominique Furlan, es viticultor en Burdeos, donde la superficie destinada a crémant aumenta cada año.
Borgoña muestra la brecha
Las cifras regionales publicadas por Le Bien Public, a partir del Comité des vins de Bourgogne, cuantifican la separación. Entre finales de julio de 2025 y finales de julio de 2026, las ventas embotelladas de vinos tranquilos de Borgoña bajaron un 1,3 % y las existencias cayeron un 2,8 %.
- Vinos tranquilos: ventas −1,3 %, existencias −2,8 %
- Vinos blancos: ventas +0,4 %, 116 millones de botellas
- Vinos tintos: ventas −4,9 %, con los grands crus de la Côte-d'Or en −12 %
- Crémant de Bourgogne: ventas +6,5 %, existencias +0,9 %
La mejora del blanco es más estrecha de lo que parece. Laurent Delaunay, copresidente del Comité des vins de Bourgogne, la describió como un crecimiento «en trampantojo», sostenido por las denominaciones regionales bourgogne y mâcon y por chablis y petit chablis, mientras el resto de los blancos retrocede. El avance, señaló, está en los blancos más asequibles y llega del exterior: la exportación subió un 4,3 % dentro de la Unión Europea y un 1,9 % fuera, mientras el mercado francés cedió un 1,6 %.
En el tinto no hay ambigüedad. La caída del 4,9 % afecta a todas las denominaciones e incluso los grands crus de la Côte-d'Or, en teoría protegidos por su rareza y prestigio, perdieron un 12 % en el periodo, según el Comité des vins de Bourgogne. El mercado francés aportó la mayor parte, con un −7,6 % frente al −0,7 % de la exportación. Delaunay lo atribuye al desinterés mundial por el vino tinto, a varias cosechas cortas seguidas y a la pérdida de poder adquisitivo. El Crémant de Bourgogne fue en sentido inverso: subió un 6,5 % y elevó su peso hasta el 17 % de los volúmenes embotellados del viñedo, frente al 12 % de 2021.
Las reglas detrás del nombre
Francia, Bélgica y Luxemburgo son los productores históricos de crémant. Las tres condiciones para usar el nombre quedaron recogidas en un reglamento comunitario de 2009: elaboración por el método tradicional, vendimia manual y vinculación a una región definida, lo que permite constituir una denominación de origen protegida (DOP). Desde 2024 el sector francés detecta un interés creciente de productores de Italia, Alemania, Austria y Europa del Este, y la FNPEC pide vigilancia para que todos los operadores respeten las mismas exigencias de calidad definidas a escala europea.
La federación no reclama exclusividad. «No somos propietarios del término crémant. Pero importa que todos los productores que quieran utilizarlo respeten estas condiciones de producción», señaló. Sus representantes explican haber tenido que emprender «gestiones pedagógicas» con productores alemanes e italianos que habían puesto la mención crémant en sus botellas sin cumplir todas las condiciones, o la habían integrado en un pliego sin DOP propia. «Los italianos y los alemanes han oído que el crémant vende», resumió Furlan. «Solo añaden una pegatina con la palabra crémant en la botella y eso puede impulsar sus ventas. En eso no estamos muy de acuerdo.»