Uruguay alcanza un récord lechero mientras pierde fuerza la demanda mundial
Las plantas uruguayas recibieron un récord de 2.212 millones de litros de leche en 2025 y los ingresos por exportaciones lácteas aumentaron un 13%. El avance refuerza la oferta exportable, pero la menor demanda del segundo semestre expone la dependencia de la leche entera en polvo y de pocos compradores.
La remisión alcanza un máximo histórico
La industria láctea uruguaya registró en 2025 su mayor recepción de leche, justo cuando el mercado internacional comenzaba a mostrar una demanda más débil. El Instituto Nacional de la Leche, INALE, informó que la remisión a plantas llegó a 2.212 millones de litros, un 8,4% más que el año anterior. Los sólidos lácteos crecieron todavía más: aumentaron un 9,7%, hasta 172 millones de kilogramos.
La recuperación había comenzado en la primavera de 2024. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay la vinculó con condiciones climáticas favorables y un precio atractivo para el productor. Sin embargo, el sector mantiene problemas derivados de la reducción del número de tambos, el ajuste del área específicamente lechera y la necesidad de elevar sus indicadores productivos.
El procesamiento sigue muy concentrado. Según INALE, Conaprole, Estancias del Lago, Lactalis y Alimentos Fray Bentos captaron el 91% de la leche remitida en 2025. Las cooperativas representaron el 75%. Por ello, cambios de propiedad, capacidad o actividad en unas pocas empresas pueden afectar con rapidez el acceso de los productores a las plantas y la composición de las exportaciones.
Más exportaciones, pero concentradas
Uruguay destinó a la exportación el 74% de la leche utilizada en productos lácteos comercializados, medida en equivalente leche, y el mercado interno absorbió el 26%. INALE situó los ingresos externos en US$965 millones, un 13% por encima de los US$854 millones del año anterior. El País, con datos de INALE y Aduanas, publicó una cifra anual ligeramente distinta de US$962,7 millones.
La leche entera en polvo continuó siendo el producto central, con el 69% de la facturación exportadora. Los embarques aumentaron un 6%, hasta 168.449 toneladas, y los ingresos crecieron un 19%, a US$671,2 millones. La manteca facturó US$74,9 millones, un 6% más, aunque su volumen cayó un 9%. Según El País, los quesos bajaron un 13% en valor, hasta US$91,2 millones, y un 15% en volumen. La leche descremada en polvo perdió un 1% en ingresos, hasta US$54,8 millones, y un 9% en volumen.
Los mayores valores unitarios sostuvieron el resultado. El precio medio de la manteca subió un 17%, hasta US$6.809 por tonelada. La leche entera en polvo aumentó un 12%, hasta US$3.854; la descremada, un 10%, hasta US$3.019; y los quesos, un 2%, hasta US$5.133 por tonelada. Argelia recibió el 36% de las exportaciones, Brasil el 26%, Mauritania y Chile el 3% cada uno y Rusia el 2%.
Las señales de demanda complican las perspectivas
El entorno mundial se volvió menos favorable durante el segundo semestre de 2025. El ministerio señaló que los precios internacionales subieron entre enero y mayo, pero descendieron desde junio, cuando la producción se aceleró en las principales regiones proveedoras. La demanda no acompañó la oferta adicional porque el menor crecimiento económico limitó el consumo de los hogares de ingresos bajos y medios en varios mercados importantes.
Las importaciones lácteas de China se recuperaron un 3,5% en volumen y un 13% en valor durante los primeros diez meses de 2025, después de caer con fuerza en 2024. No obstante, las comparaciones mensuales interanuales mostraron una nueva contracción de la demanda desde junio. La OCDE y la FAO todavía proyectan que la demanda mundial de lácteos frescos crecerá alrededor de un 1% anual, impulsada por Asia meridional y el Sudeste Asiático.
Para Uruguay, el reto inmediato no es producir más leche, sino obtener precio y destino para ese volumen. Argelia y Brasil ofrecen canales consolidados, mientras la creciente demanda africana respalda el comercio de leche entera en polvo. Sin embargo, el predominio de un producto y dos mercados deja los ingresos expuestos a los ciclos de compra, las condiciones cambiarias y los precios internacionales del polvo.