El sector brasileño del azúcar y el etanol rechaza el nuevo arancel estadounidense del 25 %
Los productores brasileños de azúcar y etanol sostienen que el nuevo arancel estadounidense del 25 % carece de justificación e ignora la realidad del comercio bilateral. La medida entrará en vigor el 22 de julio y afectará a un mercado que compró 253 millones de litros de etanol brasileño y 420.000 toneladas de azúcar en 2025.
El arancel golpea un mercado clave para el etanol
Los productores brasileños de azúcar y etanol criticaron el nuevo arancel estadounidense del 25 % sobre los productos de Brasil, al considerar que carece de justificación y supone un retroceso en la cooperación comercial entre ambos países. El gravamen adicional, anunciado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, entrará en vigor el 22 de julio y abarcará miles de productos brasileños. Washington alegó la existencia de prácticas comerciales que considera desleales, una acusación rechazada por el Gobierno y las organizaciones sectoriales de Brasil.
Estados Unidos sigue siendo un destino relevante para la industria brasileña de biocombustibles. Según la Unión de la Industria de la Caña de Azúcar y la Bioenergía, Unica, el país compró 253 millones de litros de etanol brasileño por US$163 millones en 2025. Fue así el segundo mercado exterior más importante para el combustible, solo por detrás de Corea del Sur. El arancel afecta, por tanto, a un canal comercial consolidado, mientras los flujos bilaterales de etanol generan una creciente disputa.
Los envíos de azúcar ya habían caído
El conflicto también incluye el azúcar, producto para el que los proveedores brasileños ya afrontan aranceles y restricciones de acceso en Estados Unidos. Las compras estadounidenses de azúcar brasileño alcanzaron 420.000 toneladas en 2025, muy por debajo de los 1,12 millones de toneladas de 2024, según datos de Unica recogidos por Reuters y G1. Brasil es el mayor productor mundial de azúcar, pero su acceso al mercado estadounidense continúa limitado.
Unica afirmó que la nueva medida ignora las asimetrías de la relación comercial. La entidad sostiene que el azúcar brasileño permanece sujeto a barreras estadounidenses, mientras Brasil aplica una política no discriminatoria al etanol. Renato Cunha, presidente ejecutivo de la asociación de azúcar y bioenergía NovaBio, señaló que Washington busca mejores condiciones para el etanol estadounidense sin ofrecer a cambio mayor acceso al azúcar brasileño. A su juicio, Brasil no necesita importar volúmenes adicionales de etanol.
El etanol de maíz cambia el balance brasileño
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, incluyó el acceso al mercado brasileño del etanol entre las razones para imponer el arancel. Los datos del Gobierno de Estados Unidos muestran que las importaciones brasileñas de etanol estadounidense han disminuido considerablemente durante los últimos años. Brasil aplica actualmente un arancel del 18 % al etanol importado, pero la Unión Nacional del Etanol de Maíz, Unem, aseguró que el gravamen no es discriminatorio, cumple las reglas de la Organización Mundial del Comercio y no vulnera acuerdos bilaterales con Estados Unidos.
Unem atribuyó la caída de las importaciones estadounidenses al rápido crecimiento de la industria brasileña del etanol de maíz. La producción nacional estuvo tradicionalmente dominada por los procesadores de caña de azúcar, pero la capacidad basada en maíz y otros cereales se ha expandido, elevando la oferta interna y reduciendo la necesidad de importar. Para productores y operadores, el riesgo inmediato es una menor competitividad en Estados Unidos. La disputa más amplia vincula el acceso del etanol estadounidense a Brasil con las restricciones que soporta desde hace años el azúcar brasileño en el mercado norteamericano.
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