La prórroga de AGOA podría preservar el acceso agrícola sudafricano a EE. UU.
El respaldo del Senado estadounidense a una prórroga de AGOA por dos años podría mantener el acceso preferencial de los exportadores agrícolas sudafricanos. La decisión resulta especialmente relevante para las pasas, uvas de mesa, cítricos, frutos secos y vino, aunque el trámite legislativo todavía no ha concluido.
El Senado respalda una prórroga de dos años
El apoyo del Senado de Estados Unidos a extender por otros dos años la Ley de Crecimiento y Oportunidades para África podría preservar una ventaja competitiva importante para los exportadores agrícolas sudafricanos. Sudáfrica continúa incluida en la propuesta, pero el proceso legislativo no ha terminado. Aún deben completarse otros trámites antes de que el proyecto llegue al presidente estadounidense para su aprobación.
AGOA concede acceso preferencial al mercado estadounidense a los países elegibles del África subsahariana. Su continuidad importa para Sudáfrica en un momento en que los aranceles y las tensiones geopolíticas dificultan la planificación comercial. Según un artículo publicado por Bizcommunity y distribuido por SyndiGate Media, sin AGOA los productos sudafricanos enviados a Estados Unidos afrontarían normalmente un arancel adicional cercano al 3%, dependiendo del producto. Sumado a los nuevos gravámenes del 12,5%, la carga total podría alcanzar aproximadamente el 15,5%.
Varios sectores dependen de los compradores estadounidenses
Estados Unidos recibe cada año algo más de 500 millones de dólares en exportaciones agrícolas sudafricanas, alrededor del 4% de las ventas agrarias totales del país, valoradas en aproximadamente 15.100 millones de dólares. Aunque la proporción es limitada para el conjunto del sector, la exposición se concentra en determinadas cadenas productivas. El mercado estadounidense tiene especial importancia para las pasas, uvas de mesa, cítricos, frutos secos y vino.
Las preferencias de AGOA mantienen a los productos sudafricanos afectados en condiciones arancelarias similares a las de competidores como Chile y Perú, con una tasa del 12,5%, según el artículo. Sin el programa, el gravamen adicional podría reducir los márgenes u obligar a elevar precios, debilitando la competitividad de Sudáfrica. La incertidumbre también complica las decisiones sobre contratos, programas de envasado, logística y distribución entre mercados para exportadores cuyos ciclos productivos superan una temporada.
China aporta crecimiento, pero no sustituye a EE. UU.
Algunos participantes del sector sostienen que la agricultura sudafricana debería prestar más atención a China. Las disposiciones de acceso con arancel cero del Acuerdo de Asociación China-África para la Prosperidad Compartida podrían respaldar esa estrategia. Sin embargo, el artículo plantea que China debe ampliar la cartera de destinos de Sudáfrica, no sustituir mercados consolidados. Conservar el acceso a Estados Unidos, China y otros destinos permite a productores y operadores repartir los riesgos comerciales y políticos.
El efecto de AGOA también debe evaluarse junto con los cambios en la política arancelaria general de Estados Unidos. El país ha eximido de aranceles a varios alimentos y productos agrícolas, entre ellos café, té, zumos de fruta, cacao, especias, aguacates, plátanos, cocos, guayabas, limas, naranjas, mangos, plátanos macho, piñas, distintos pimientos, tomates, carne de vacuno y fertilizantes adicionales. Las exenciones reducen la fricción comercial para los bienes cubiertos, pero no eliminan el valor de AGOA para otras exportaciones sudafricanas. Hasta que concluya el proceso legislativo, las empresas agrícolas deberán planificar bajo dos posibles estructuras arancelarias. La renovación mantendría la competitividad en nichos estadounidenses consolidados; su fracaso elevaría los costes de sectores incapaces de redirigir inmediatamente toda su producción hacia mercados alternativos.