La producción mundial de cerveza cae: las grandes cerveceras pierden volumen, según BarthHaas
Las 40 mayores cerveceras perdieron el año pasado unos cinco mil millones de litros de producción, con un total que bajó a 1.590 millones de hectolitros, según un informe de BarthHaas. Los grupos aún controlan más del 85% del mercado mundial, pero la demografía, la presión económica y unos consumidores más atentos a la salud debilitan la demanda.
La producción mundial de cerveza cae y las grandes cerveceras pierden volumen
Los mayores productores de cerveza del mundo perdieron el año pasado unos cinco mil millones de litros de producción, según un informe reciente de BarthHaas, la firma del sector cervecero con sede en Núremberg citada por el medio letón nra.lv. La producción conjunta de las 40 mayores empresas cerveceras cayó a 1.590 millones de hectolitros en el período. Estos grupos siguen controlando más del 85% del mercado mundial, pero el informe deja claro que mantener esa cuota es cada vez más difícil a medida que la demanda se debilita. La caída no se limita a una región ni a una marca: afecta a la vez a los mayores actores del sector.
Por qué cae la demanda
La Asociación Alemana de Cerveceros vincula el retroceso a tres factores: el cambio demográfico, la presión económica sobre los presupuestos de los hogares y una actitud más consciente de la salud entre los consumidores. La población de los mercados cerveceros maduros envejece, los consumidores más jóvenes beben menos alcohol y la presión de costes desplaza parte del gasto fuera de las categorías prescindibles. La asociación lo interpreta como un cambio de hábitos y no como un bajón pasajero. Para las cerveceras, esa distinción importa. Un mercado remodelado por la demografía y las decisiones de salud no se recupera con un verano caluroso ni con una campaña publicitaria: exige nuevos productos y nuevas geografías.
Las marcas alemanas pierden peso global
Alemania sigue siendo el país con más presencia entre las 40 principales marcas del sector, con seis productores en la lista —más que cualquier otro país, según Die Welt—. Sin embargo, sus volúmenes de producción se han vuelto modestos, y el diario señala que las marcas alemanas van perdiendo influencia global. La fortaleza del país en número de marcas ya no se corresponde con la escala de producción. Esa brecha es reveladora: una cartera de nombres conocidos pesa menos cuando cada uno despacha volúmenes más pequeños, y apunta a que la cuota de mercado se desplaza desde las potencias cerveceras europeas tradicionales hacia productores y regiones que el ranking de BarthHaas no menciona.
Qué significa para el comercio
Para importadores y exportadores, la cifra central —cinco mil millones de litros perdidos en un solo año— reposiciona la cerveza como una categoría madura y en contracción en sus mercados consolidados. Como las 40 mayores empresas concentran más del 85% de la oferta mundial, su repliegue conjunto marca el tono de los precios mayoristas, los volúmenes contratados y la demanda de transporte, y se traslada por la cadena de suministro a la malta, el lúpulo y el envasado. Los compradores que negocian contratos anuales tratan con proveedores que gestionan exceso de capacidad, no escasez, un equilibrio que suele favorecer al comprador en el precio. Los productores, por su parte, buscarán mercados en crecimiento y categorías más allá de la lager estándar, incluidas las líneas con bajo y nulo contenido de alcohol, para compensar las pérdidas en casa.
Los datos de BarthHaas no desglosan ganadores regionales ni nombran los mercados de mayor crecimiento, así que los operadores deben leer el informe como una dirección y no como un mapa. La señal es inequívoca: la base de volumen sobre la que se sostenía el comercio mundial de cerveza se reduce, y los mayores actores absorben la mayor parte de la pérdida. Quien contrate malta, lúpulo o cerveza terminada para la próxima temporada debería planificar con una demanda más débil y la palanca de precio que ello conlleva.