La leche desnatada en polvo supera a la entera en la subasta GDT por la demanda de proteína
En la última subasta de Global Dairy Trade la leche desnatada en polvo subió un 5,3 % hasta 3.665 dólares por tonelada, 110 dólares por encima de la leche entera en polvo, situada en 3.555 dólares, el nivel más alto desde septiembre de 2022. La grasa láctea se movió en sentido contrario: la grasa láctea anhidra cayó un 1,3 % y la mantequilla un 0,8 %. El índice general de precios de GDT subió un 0,9 %.
La leche desnatada en polvo se sitúa por encima de la entera
La leche desnatada en polvo ha superado a la leche entera en polvo en la plataforma Global Dairy Trade, una inversión poco habitual en un mercado donde la prima suele corresponder al producto que conserva la grasa láctea. Según Farmers Weekly, en la última subasta de GDT la leche desnatada en polvo subió un 5,3 % en todos los periodos de contrato, tras avanzar un 7,6 % en la subasta anterior, y su índice alcanzó los 3.665 dólares por tonelada. Son 110 dólares más que la leche entera en polvo, cotizada a 3.555 dólares por tonelada, y el nivel de precios más alto desde septiembre de 2022.
El avance de los polvos sostuvo prácticamente toda la subasta. El índice de precios de GDT cerró con una subida del 0,9 %, un alza que Farmers Weekly atribuyó casi en solitario, aunque de forma marginal, a la leche desnatada en polvo. El motor es la demanda de proteína láctea, y resulta infrecuente que la desnatada valga más que la entera, que mantiene sus componentes grasos.
Grasas y polvos se separan
El complejo graso se movió en dirección opuesta en la misma subasta. La grasa láctea anhidra retrocedió un 1,3 % y la mantequilla un 0,8 %, prolongando la presión sobre el lado graso de la cartera mientras las líneas ricas en proteína se afirmaban.
Para los industriales, la combinación cambia la aritmética de la mezcla de productos. El valor se desplaza hacia la fracción proteica de la leche y no hacia la nata y la mantequilla, que lideraron los retornos durante buena parte del ciclo reciente. Como la leche desnatada en polvo y la grasa láctea proceden del mismo flujo de leche, la fortaleza de un segmento compensa en parte la debilidad del otro en plantas capaces de alternar formatos.
Según Cristina Alvarado, responsable de análisis lácteo de NZX, el mercado GDT ofreció un resultado más resistente de lo que cabía esperar con el aumento estacional de la oferta. “La demanda de leche en polvo se mantuvo firme, mientras que las caídas de la grasa láctea fueron más contenidas que en el evento anterior”, señaló Alvarado. “En conjunto, la última subasta de GDT refuerza la creciente divergencia del mercado lácteo. La demanda de proteína da soporte a los precios pese a la mayor disponibilidad de polvos, mientras que las grasas siguen presionadas y el queso afronta una carga de oferta mucho mayor.”
El aumento de la producción no ha roto la demanda de polvos
La resistencia llama la atención porque la oferta crece a la vez en las principales cuencas exportadoras. El Global Dairy Update de agosto registró una mayor producción de leche en mayo, junio y julio en Nueva Zelanda, Australia, Europa y Estados Unidos, los cuatro orígenes que marcan el tono del comercio internacional de lácteos. Más leche suele significar más polvo en oferta y precios más bajos; esta vez el volumen adicional se absorbió sin quebrar la demanda de proteína.
La próxima variable es el clima. “La resistencia de los polvos seguirá siendo importante a medida que la producción de leche del hemisferio norte responda a los efectos de las recientes olas de calor y la sequía”, indicó Alvarado.
- Índice de leche desnatada en polvo: 3.665 dólares por tonelada, un 5,3 % más tras subir un 7,6 % en la subasta anterior
- Índice de leche entera en polvo: 3.555 dólares por tonelada, 110 dólares por debajo de la desnatada
- Grasa láctea anhidra: −1,3 %; mantequilla: −0,8 %
- Índice general de precios de GDT: +0,9 %
Lo que vigila el mercado
La próxima subasta de GDT está prevista para el 14 y 15 de septiembre. El 24 de septiembre se publicarán los resultados anuales de Fonterra, con una actualización de la previsión del precio pagado al productor para la temporada en curso. Los retornos de los polvos entran directamente en ese cálculo, de modo que la persistencia de la prima por proteína es una cuestión abierta tanto para los ganaderos neozelandeses como para los compradores.
Para importadores y fabricantes de alimentos, la inversión altera la lógica de compra a corto plazo. Quienes recombinan o formulan a partir de leche desnatada en polvo pagan ahora más por tonelada que los compradores del producto con grasa, mientras que en mantequilla y grasa láctea anhidra ocurre lo contrario. Que la situación se mantenga dependerá de si la demanda de proteína aguanta en un periodo de mayor disponibilidad y de cómo evolucione la producción del hemisferio norte hacia el otoño.
Análisis completo del mercado