Las exportaciones italianas de alimentos y bebidas frenan su crecimiento al 0,5% en el primer semestre de 2026
Las exportaciones italianas de alimentos y bebidas crecieron solo un 0,5% en el primer semestre de 2026, frente al 5,1% de todo 2025, según datos del Observatorio de Nomisma elaborados para Italia del Gusto. Las ventas a Estados Unidos cayeron un 10,8%, mientras Turquía, India y el Mercosur avanzaron con fuerza. El aceite de oliva, el chocolate y el vino fueron las categorías más débiles.
Las exportaciones italianas de alimentos y bebidas crecieron un 0,5% en el primer semestre de 2026, una fuerte desaceleración frente al avance del 5,1% registrado en el conjunto de 2025, según datos inéditos del Observatorio de Nomisma sobre los mercados internacionales de alimentación y bebidas, elaborados para la asociación de fabricantes Italia del Gusto y difundidos por agricolae.eu.
En 2025 Italia exportó alimentos y bebidas por 59.300 millones de euros y confirmó su posición como sexto exportador mundial del sector, por detrás de Países Bajos, Alemania, Estados Unidos, Brasil y Francia. Pese a la desaceleración, el Observatorio sitúa a Italia entre los pocos grandes exportadores que siguen en terreno positivo, en un escenario marcado por diferencias cada vez mayores entre mercados de destino y categorías de producto.
Un mapa de destinos que se redibuja
La estabilidad del dato agregado esconde una recomposición de la geografía exportadora. Los envíos a la Unión Europea subieron un 1,9% en los seis primeros meses de 2026, con resultados positivos en Alemania (+2,5%), Francia (+1,9%), España (+2,7%) y Polonia (+2,5%).
Estados Unidos es el punto más débil: las exportaciones italianas de alimentos y bebidas al mercado estadounidense retrocedieron un 10,8%. El mayor dinamismo se concentró en mercados situados fuera del núcleo tradicional: Turquía (+19,3%), India (+15%), Mercosur (+8%) y Corea del Sur (+6,4%).
El café tira, el aceite de oliva se hunde
El comportamiento por categorías fue igualmente desigual, con más de 30 puntos porcentuales de distancia en valor entre el mejor y el peor grupo de productos:
- Café: +11,1%, todavía sostenido por los precios altos
- Productos de panadería y bollería: +2,2%
- Quesos: +2%
- Pasta: -1,1%
- Vino: -6%
- Chocolate: -8,3%
- Aceite de oliva: -21,9%
En conjunto, las cifras describen lo que el Observatorio denomina un mercado de varias velocidades, en el que la resistencia de la exportación italiana convive con una desaceleración general y una polarización creciente entre mercados, productos y oportunidades de desarrollo.
El debate sectorial en los IDG Days 2026
Los datos se presentaron en los IDG Days 2026, la cita anual de Italia del Gusto celebrada el 17 y 18 de septiembre entre Gavi y Novi Ligure. La edición de este año fue acogida por el Grupo Elah Dufour Novi, empresa histórica de la industria de confitería italiana, y se dedicó al tema «El valor de la historia y del territorio en la construcción de la imagen de marca».
El debate giró en torno a si la herencia y el origen bastan por sí solos para sostener la competitividad. Los participantes coincidieron en que la historia y el territorio siguen siendo un activo fundamental para las marcas alimentarias italianas, pero ya no son suficientes por sí mismos. En mercados cada vez más diferenciados, las grandes marcas italianas deben traducir herencia y origen en un valor concreto y contemporáneo para consumidores que valoran calidad, practicidad, transparencia y nuevas ocasiones de consumo. El precio sigue siendo central, pero la conveniencia se entiende en sentido amplio: incluye el tiempo necesario para comprar y preparar un producto, la facilidad de uso, la posibilidad de evitar desperdicios y la calidad global de la experiencia.
«La fuerza de nuestras empresas nace de historias, territorios y competencias construidas con el tiempo, pero ese patrimonio debe seguir hablando a los consumidores de hoy», afirmó Giacomo Ponti, presidente de Italia del Gusto. «En una fase caracterizada por mercados y categorías de producto que avanzan a velocidades distintas, la capacidad de innovar sin perder identidad puede reforzar la competitividad de la alimentación italiana en los mercados internacionales».
Guido Repetto, presidente del Grupo Elah Dufour Novi, señaló que para una empresa con una larga historia el legado «no puede ser solo algo que celebrar: debe ser una base sobre la que seguir construyendo el futuro», y añadió que el vínculo con el territorio y las competencias acumuladas adquieren valor cuando se actualizan a través de los productos, la innovación y el diálogo con consumidores que cambian continuamente.
En las sesiones participaron Guido Repetto, Giacomo Colussi, Michele Bauli y Giacomo Ponti, junto a Daniela Corsaro, catedrática de Marketing en la IULM, y Marco De Carli, cofundador y consejero delegado de Dinn!. La conclusión compartida, según agricolae.eu, es que el origen es una promesa y no un privilegio: en los mercados internacionales el consumidor no elige un producto de forma automática por ser italiano, sino porque esa historia, ese territorio y esas competencias le ofrecen algo distintivo y relevante.