FEFAC advierte de un déficit de 5 millones de toneladas de harina de soja en la UE antes de aplicarse el EUDR
La asociación europea de fabricantes de piensos FEFAC estima que la UE podría enfrentar un déficit de harina de soja de al menos 5 millones de toneladas en 2026/2027, cerca del 20 % del consumo. El coste adicional conjunto de las harinas de soja, colza y girasol se sitúa en torno a 1.400 millones de euros.
La federación europea de fabricantes de piensos FEFAC ha publicado su cuarta actualización sobre los riesgos de perturbación en la cadena de suministro de piensos y sobre las consecuencias económicas que el Reglamento de la UE contra la deforestación (EUDR) puede tener en el abastecimiento de soja para alimentación animal en 2027. Según la evaluación recogida por agronews.gr, tres factores convergen al mismo tiempo: una sequía severa, las perturbaciones del comercio a través del mar Negro y las restricciones vinculadas al EUDR.
FEFAC estima que el posible déficit de suministro de harina de soja (SBM) en la UE podría alcanzar al menos 5 millones de toneladas en la campaña comercial 2026/2027. Esa cantidad equivale aproximadamente al 20 % del consumo total de harina de soja en la UE, y la federación califica de especialmente limitadas las posibilidades de sustituirla por otras materias primas proteicas.
Una factura de 1.400 millones de euros para la cadena del pienso
FEFAC cifra el coste adicional directo de la soja conforme al EUDR destinada a piensos en hasta 1.050 millones de euros, calculado sobre un consumo total de unos 35 millones de toneladas. El efecto no se limita a la harina de soja. Dado que los precios de la harina de colza (RSM) y de la harina de girasol (SFM) están ligados en grado significativo a los de la harina de soja —en torno al 65 %—, la federación prevé otros 449 millones de euros de coste adicional en esas materias primas proteicas alternativas. El impacto económico total estimado sobre el suministro de harinas de soja, colza y girasol para el sector europeo de piensos y ganadería ronda así los 1.400 millones de euros.
Con la información de mercado disponible, FEFAC calcula que esto se traduce en un aumento directo de costes de unos 40 euros por tonelada de carne de cerdo y 15 euros por tonelada de carne de ave. La federación espera que esta evolución lastre aún más la competitividad del sector ganadero europeo.
Los corredores de exportación de Brasil siguen siendo la incógnita
La evaluación actualizada de FEFAC por países y regiones de origen deja abierta una cuestión clave: si Brasil podrá desplazar parte de los volúmenes de harina de soja destinados a la UE desde su corredor de exportación norte hacia el sur, limitando así el déficit previsto. La federación señala que las persistentes dificultades de capacidad de almacenamiento podrían restringir de forma notable esa posibilidad.
El presidente de FEFAC, Nicolas Coudry-Mesny, expresó su «profunda preocupación» por la capacidad de la UE para asegurar las materias primas necesarias para la producción de piensos. Según sus declaraciones, los efectos de la sequía prolongada, unidos al cierre o la perturbación de corredores marítimos clave como el mar Negro, generan condiciones de notable estrechez en el mercado hasta final de año. Al mismo tiempo, la inminente aplicación del EUDR, que ya está afectando a las compras de soja de la UE en los mercados mundiales de cara al 30 de diciembre de 2026, intensifica la presión y eleva el riesgo de perturbaciones graves en las cadenas de suministro de piensos. FEFAC pide a las instituciones de la UE que adopten medidas extraordinarias para garantizar el abastecimiento de piensos y evitar una situación económicamente inviable para la ganadería europea a principios de 2027.
La proteína propia avanza más despacio que el calendario
La cuestión del suministro enlaza directamente con el debate sobre la producción europea de proteínas vegetales, que thessalikigi.gr vincula al futuro de la ganadería de la UE: la disponibilidad de piensos suficientes, de calidad y económicamente viables determina la competitividad de la producción de leche y carne. El plan de acción sobre proteínas de la Comisión Europea apunta en la misma dirección, con énfasis en aumentar la producción interna, diversificar las fuentes de abastecimiento y aprovechar mejor los recursos agrícolas e industriales. Las cifras clave son:
- La Unión Europea produce alrededor de 67 millones de toneladas de proteína vegetal, mientras que el uso total para piensos, alimentación y aplicaciones industriales se acerca a 80 millones de toneladas.
- La ganadería absorbe unos 74 millones de toneladas de proteína al año.
- En 2025, solo el 25,8 % de la proteína procedente de semillas oleaginosas y cultivos proteicos utilizada en piensos tenía origen en la UE; el objetivo es alcanzar el 35 % en 2035.
- Las importaciones de semilla y harina de soja en 2024-2025 equivalieron a unos 13,4 millones de toneladas de proteína bruta, con Brasil, Argentina y Estados Unidos como principales fuentes de suministro.
Ampliar la base productiva pasa por más opciones de cultivo. Guisantes, habas, altramuces, alfalfa, soja y otras oleaginosas pueden reforzar la producción interna de piensos proteicos según las condiciones edafoclimáticas, y la incorporación de leguminosas a las rotaciones contribuye además a diversificar cultivos y mejorar la fertilidad del suelo. La transformación también cuenta: la molturación de oleaginosas genera, además de aceites, harinas proteicas y tortas aprovechables en piensos, y determinados subproductos de la industria alimentaria pueden volver a la cadena a través de la nutrición animal. Los rumiantes, por su parte, convierten la vegetación de los pastos y los forrajes fibrosos en leche y carne. Para Grecia, según thessalikigi.gr, desarrollar cultivos proteicos exige conectar la producción vegetal con las necesidades reales de las explotaciones ganaderas, con cooperación entre productores, cooperativas, transformadores y ganaderos, calidad estable y un precio de venta viable.
Análisis completo del mercado