El calor y la sequía dañan cultivos y forraje en Europa, mientras Rumanía resiste mejor
El calor persistente y la escasez de lluvias han reducido las expectativas de rendimiento y la disponibilidad de forraje en Europa occidental y central, según el seguimiento MARS de la Comisión Europea. Rumanía conserva estimaciones relativamente favorables para maíz y girasol, aunque su región occidental también soporta presión meteorológica.
Empeoran los cultivos de verano en Europa
El calor extremo y las escasas precipitaciones de los últimos dos meses han aumentado la presión sobre los cultivos de verano y el suministro de alimento animal en Europa occidental y central. Mediafax, citando el último boletín MARS del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, informó de condiciones especialmente difíciles en Francia, el sur de Alemania, el norte y centro de Italia, Austria, Chequia, Eslovaquia y Hungría.
Las altas temperaturas y la falta de lluvia han dañado los cultivos, mientras que la limitada disponibilidad de agua para riego ha agravado el estrés vegetal en varias regiones, según la evaluación de la Comisión. Los países del Benelux, Eslovenia y Croacia también están afectados. En esos mercados, el tiempo cálido y seco ha reducido las expectativas de rendimiento de los cultivos estivales, especialmente del maíz.
La alerta abarca un amplio cinturón productivo que abastece a los mercados de cereales, oleaginosas y ganadería de la Unión Europea. Las fuentes no aportan volúmenes de producción revisados ni cifras de rendimiento, pero la extensión geográfica del deterioro indica que el impacto no se limita a zonas agrícolas aisladas. Las pérdidas finales dependerán del desarrollo local de los cultivos, el acceso al riego y el tiempo durante el resto del ciclo vegetativo.
La presión sobre el forraje eleva el riesgo ganadero
El tiempo también ha reducido la superficie de pasto aprovechable y la cantidad de biomasa disponible para los animales en varias zonas de Europa occidental y central. Esto añade una segunda presión para las explotaciones mixtas y ganaderas: el debilitamiento de las cosechas coincide con una menor oferta de alimento producido localmente.
El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, afirmó que el verano había sido especialmente difícil para los agricultores de toda la UE. Señaló que la sequía y el calor extremo ejercen una presión creciente sobre los cultivos, los forrajes, el ganado y los ingresos agrarios. La Comisión sigue la evolución y recopila información directamente en las regiones agrícolas afectadas.
La menor disponibilidad de pastos y biomasa puede obligar a los ganaderos a consumir antes sus reservas o a comprar volúmenes adicionales. Sin embargo, los textos publicados no aportan precios de los piensos ni estimaciones del déficit. Comerciantes, procesadores y operadores ganaderos deberán esperar a los resultados regionales de las cosechas para determinar si los daños provocan cambios más amplios en el abastecimiento.
Rumanía ofrece un contraste más favorable
Rumanía mantiene una perspectiva comparativamente positiva dentro de la región afectada. Ziua de Constanța informó de estimaciones favorables para las cosechas nacionales de maíz y girasol, diferenciando el panorama del país del deterioro más acusado en otras zonas de Europa occidental y central. Al mismo tiempo, Mediafax incluyó el oeste de Rumanía entre las áreas con calor intenso y pocas lluvias, lo que evidencia diferencias internas.
La Comisión relacionó este episodio con la necesidad de preparar la agricultura para fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes. Identificó la Política Agrícola Común como un canal importante para mejorar la resistencia y la adaptación climática. Los fondos europeos apoyan sistemas de riego más eficientes, tecnologías de ahorro de agua, infraestructura adaptada, mejor gestión hídrica y cultivos capaces de soportar mejor las nuevas condiciones climáticas.
El Centro Común de Investigación publica mensualmente los boletines MARS, utilizados por la Comisión Europea para vigilar la agricultura de los Estados miembros. Para productores, procesadores y comerciantes de materias primas, las próximas ediciones serán importantes para comprobar si el estrés actual se traduce en descensos medibles de maíz, girasol y forraje, y si Rumanía mantiene sus perspectivas relativamente favorables.