Los productores de ajo del Valle de Uco pasaron de ganar a perder 68,7% en un año
La Sociedad Rural del Valle de Uco publicó la primera entrega del Índice Rural Uco y el trabajo muestra que una hectárea modelo de ajo en San Carlos pasó de resultados positivos entre 2022 y 2024 a una rentabilidad después de impuestos de -68,7% en 2025. Los ingresos se estimaron en 8.901.000 pesos por hectárea frente a costos de unos 14,3 millones. El informe vincula el derrumbe con el levantamiento parcial de las medidas antidumping de Brasil contra el ajo chino.
De márgenes ajustados a una pérdida del 68,7%
La Sociedad Rural del Valle de Uco presentó la primera entrega del Índice Rural Uco (IRU), un indicador que mide cuánto le queda finalmente al productor primario de los principales cultivos de esa zona de Mendoza una vez descontados los costos y los impuestos. El trabajo inicial está dedicado al ajo y muestra un quiebre respecto de los años previos: el productor modelo obtuvo resultados positivos entre 2022 y 2024, aunque cada vez más ajustados, y en 2025 la rentabilidad cayó a -68,7%, según el informe difundido por bichosdecampo.com.
El índice no mide producción, precios de insumos ni variables agronómicas. Sigue el resultado económico del productor, primero antes de impuestos y luego después de descontar la carga tributaria. La metodología está a cargo del economista Ernesto O'Connor, toma 2022 como año base con valor 100 y expresa los años siguientes en relación con ese punto de partida, a partir del relevamiento de productores y especialistas de cada cadena. El IRU sigue por separado tres producciones características del Valle de Uco: ajo, vid y orégano.
Ingresos de 8.901.000 pesos contra costos de 14,3 millones
El trabajo sobre ajo toma como referencia a un productor mediano de San Carlos con una hectárea de ajo morado en campo arrendado y riego por goteo. Los ingresos se estimaron a partir de los rendimientos y precios de cada año, mientras que los costos se calcularon a valores de mercado. Para 2025 el modelo estima ingresos de 8.901.000 pesos por hectárea frente a costos totales de aproximadamente 14,3 millones, lo que deja una pérdida antes de impuestos de más de 5,4 millones de pesos por hectárea y una rentabilidad previa a impuestos de -37,8%, después de tres años consecutivos en terreno positivo.
Los tributos convirtieron un mal año en uno mucho peor. Entre 2022 y 2024 la participación promedio de los impuestos y tasas sobre la rentabilidad fue del 52,8%, con un máximo de 65,3% en 2024. En 2025 la carga tributaria calculada superó directamente al resultado negativo obtenido antes de impuestos, y el resultado final quedó en -68,71%.
El giro antidumping de Brasil frente al ajo chino
El informe vincula el derrumbe con el cambio de condiciones en el principal mercado externo. Según la Sociedad Rural del Valle de Uco, Brasil levantó parcialmente medidas antidumping contra el ajo chino, lo que favoreció el ingreso de ese producto y presionó sobre los precios del ajo argentino. A eso se sumaron problemas de calidad posteriores a la cosecha provocados por las lluvias.
La exposición es muy concentrada: Mendoza concentra cerca del 80% del ajo que se cultiva y exporta en Argentina, y entre 75% y 80% de las exportaciones argentinas tienen como destino Brasil.
El costo de conservación golpeó la cadena de pagos
El ajo se cosecha en noviembre y comienza a venderse seco desde enero o febrero, de modo que una parte debe conservarse en cámaras frigoríficas o permanecer almacenada durante los meses siguientes. El informe señala ese costo de conservación como un factor de peso en 2025 y, según la Sociedad Rural del Valle de Uco, generó problemas en la cadena de pagos de los productores.
Los números del ajo aparecen en un contexto de deterioro más amplio de las economías regionales argentinas. El semáforo de Coninagro registró dos economías regionales que empeoraron, con nueve actividades ya en zona crítica.
La Sociedad Rural del Valle de Uco presentó el IRU como una herramienta para cubrir un déficit de información sobre la rentabilidad de las actividades primarias de la región. Las próximas entregas abarcarán vid y orégano.