Los ingresos de Túnez por exportar aceite de oliva aumentan un 45%
Los ingresos de Túnez por las exportaciones de aceite de oliva aumentaron un 45% frente a la campaña anterior tras dos años de sequía. El país exportó más de 350.000 toneladas en los primeros ocho meses del año, por un valor superior a 1.000 millones de dólares.
Las exportaciones superan las 350.000 toneladas
Los ingresos de Túnez por las exportaciones de aceite de oliva aumentaron un 45% frente a la campaña anterior, después de que la producción se recuperara de dos años de sequía, según RFI. Durante los primeros ocho meses del año, el país exportó más de 350.000 toneladas, que generaron más de 1.000 millones de dólares.
El repunte devuelve volumen a una de las principales industrias agroexportadoras de Túnez. Los procesadores y exportadores disponen de más producto para vender, pero esa oferta adicional también modifica el equilibrio de un mercado mediterráneo que sufrió escasez durante la sequía. Los ingresos crecieron gracias al fuerte aumento del volumen embarcado, aunque la mayor disponibilidad ya está presionando los precios a la baja.
La Unión Europea sigue siendo el principal destino
Los Estados miembros de la Unión Europea absorben más de la mitad de las exportaciones tunecinas de aceite de oliva. España e Italia son los compradores principales, por lo que la recuperación de Túnez está directamente vinculada al abastecimiento de los mayores mercados e industrias procesadoras del bloque.
Italia produce unas 300.000 toneladas de aceite de oliva al año, pero importa cerca de 500.000 toneladas anuales para cubrir el consumo, informó RFI. Sus compras de aceite tunecino se dispararon el año pasado. La diferencia entre la producción italiana y sus necesidades de importación convierte a Túnez en un proveedor importante para refinadores, embotelladores y distribuidores. La recuperación amplía las opciones de suministro y puede reducir los costes de compra.
La mayor oferta mediterránea presiona los precios
Túnez no es el único productor mediterráneo cuya producción está aumentando. España, primer productor mundial, también registró una recuperación y su última cosecha se estima en 1,3 millones de toneladas. La cifra supera en casi un 20% el promedio de los cuatro años anteriores y añade un volumen considerable al mercado internacional.
El aumento combinado de la producción tunecina y española está reduciendo los precios nacionales e internacionales. Los consumidores y las empresas importadoras se benefician de un aceite más barato, mientras los productores de la Unión Europea afrontan menores precios de venta. Para los exportadores tunecinos, el beneficio inmediato consiste en mayores volúmenes e ingresos; sin embargo, un crecimiento prolongado de la oferta mediterránea podría reducir el ingreso obtenido por tonelada. Los operadores vigilarán si la demanda de Italia, España y otros compradores europeos puede absorber el aceite adicional sin acelerar la caída de los precios.