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La tecnología de conservación amplía el alcance de las exportaciones frutícolas de Vietnam

Los exportadores vietnamitas combinan tratamiento térmico, refrigeración, irradiación y eliminación de etileno para prolongar la vida útil de la fruta y cumplir las normas de mercados lejanos. Las pérdidas poscosecha del 20–25% y la adopción tecnológica desigual todavía limitan su expansión.

La tecnología de conservación amplía el alcance de las exportaciones frutícolas de Vietnam

La tecnología abre mercados más lejanos

Los exportadores vietnamitas de fruta están invirtiendo en sistemas poscosecha integrados para conservar la calidad durante trayectos largos y cumplir los requisitos técnicos de mercados de alto valor. Según Happy Vietnam, portal de la Agencia Vietnamita de Noticias, estos sistemas combinan limpieza, tratamiento térmico, almacenamiento refrigerado, irradiación y control de los gases que aceleran la maduración. El objetivo es reducir pérdidas y ampliar el tiempo disponible para llegar a compradores de Asia, Norteamérica, Europa y Oceanía.

Goodlife utiliza tratamiento térmico con vapor caliente desde 2012. Actualmente exporta más de 5.000 toneladas anuales de fruta, entre ellas pitahaya, mango, coco y piña. La pitahaya representa más del 80% de su volumen y llega a Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Europa. Sus instalaciones emplean limpieza con nanoplasma, tecnología japonesa de vapor caliente para controlar insectos, cámaras que regulan temperatura, humedad y ventilación, y sistemas que eliminan etileno para retrasar la maduración.

Más exportaciones y menor riesgo logístico

Trần Nguyễn Khánh Vy, subdirectora general de Goodlife, afirmó que la combinación de tecnologías estabiliza la calidad, prolonga la conservación y facilita la búsqueda de nuevos mercados. El volumen exportado por la empresa crece más del 30% anual. Goodlife también prevé ampliar su oferta procesada para elevar el valor añadido y reducir la dependencia de la fruta fresca.

Otros operadores están integrando almacenamiento y tratamiento. Toàn Phát Irradiation señaló que ubicar cámaras frigoríficas cerca de las zonas productoras y reunir irradiación y almacenamiento en un mismo lugar reduce transbordos, tiempos, costes y riesgos logísticos. El modelo también puede favorecer una logística con menos emisiones. Đặng Phúc Nguyên, secretario general de la Asociación de Frutas y Hortalizas de Vietnam, indicó que el pomelo ya puede conservarse hasta 70 días, lo que mejora su viabilidad comercial en mercados grandes y distantes.

Las pérdidas siguen teniendo un coste elevado

Las exportaciones vietnamitas de frutas y hortalizas superaron los 6.000 millones de dólares en los primeros ocho meses de 2026, un 24,9% más que en el mismo periodo de 2025, según Đặng Phúc Nguyên. El directivo atribuyó parte de la expansión reciente a las mejoras de conservación. Hoàng Phát Fruit prevé exportar en los últimos meses de 2026 unas 400–500 toneladas mensuales a Corea del Sur y Japón, además de 100–200 toneladas a Estados Unidos y los mercados de Oceanía.

La tecnología de las plantas de envasado y tratamiento no puede recuperar fruta que ya se ha deteriorado. Nguyễn Nam Phương Thảo, directora comercial de Hoàng Phát Fruit, explicó que el control debe comenzar en la zona productora porque los mercados importadores endurecen sus límites de residuos de plaguicidas y sus normas técnicas. La coordinación con los agricultores, la rapidez de manipulación y la trazabilidad son tan importantes como los equipos de la central de envasado.

El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente calcula que las pérdidas poscosecha de Vietnam equivalen al 20–25% de la producción, entre 3.500 y 4.100 millones de dólares anuales, o el 12% del PIB agrícola. Lê Minh Hùng, director del Subinstituto de Ingeniería Agrícola y Tecnología Poscosecha, señaló que la inversión ha aumentado y las pérdidas disminuyen gradualmente, aunque la recolección aún carece de equipos apropiados. La diversidad del terreno y el clima, las áreas productivas fragmentadas y el pequeño tamaño de las explotaciones dificultan la mecanización.

Vietnam dispone de numerosas investigaciones sobre tecnología poscosecha, pero muchos resultados siguen a pequeña escala. Los grandes pedidos de exportación exigen sistemas industriales estables y económicamente viables. Lê Minh Hùng pidió equipos sencillos y adaptados a cooperativas y familias productoras, capaces de operar en huertos o campos, junto con más procesamiento inicial cerca de las zonas de origen. La cooperación entre exportadores, institutos, universidades y centros tecnológicos determinará si los avances se extienden más allá de las empresas líderes.

Análisis completo del mercado

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