← Volver a noticias

El sistema lácteo protegido de Canadá afronta presión en las negociaciones con EE. UU.

Los productores lácteos canadienses piden a Ottawa que no haga nuevas concesiones sobre la gestión de la oferta en las conversaciones con Estados Unidos. El sistema limita las importaciones de lácteos, huevos y carne de ave con aranceles generalmente de entre el 200% y el 300%.

El sistema lácteo protegido de Canadá afronta presión en las negociaciones con EE. UU.

Los sectores agrícolas protegidos entran en la negociación

Los productores lácteos canadienses advierten al Gobierno federal contra nuevas concesiones en la gestión de la oferta. Las conversaciones con Estados Unidos se intensifican antes del plazo arancelario fijado por el presidente Donald Trump. La disputa afecta a la leche, los huevos y la carne de ave, sectores cuya producción y acceso al mercado están condicionados por un sistema establecido por el Gobierno federal en la década de 1970.

La gestión de la oferta planifica la producción nacional según la demanda canadiense y restringe las importaciones mediante aranceles elevados. Les Affaires informa de que los gravámenes aplicables suelen oscilar entre el 200% y el 300%, aunque a veces son superiores. La Organización Mundial del Comercio acepta el sistema canadiense pese a que el país bloquea prácticamente todas las importaciones de leche, huevos y carne de ave. A la vez, la OMC impide que Canadá exporte esas tres categorías bajo este modelo.

Coste para el consumidor frente a estabilidad

El Instituto Económico de Montreal estimó en un análisis publicado el 18 de junio que los consumidores canadienses pagan un sobrecoste medio de 224 dólares canadienses por persona al año por la leche, los huevos y el pollo frente a los precios abonados por un consumidor medio del Medio Oeste estadounidense. Equivale a 0,61 dólares canadienses diarios. El instituto calcula que la carga representa el 1,25% de los ingresos de los hogares en la parte baja de la escala, frente al 0,3% entre los hogares de mayores ingresos.

Los defensores reconocen que eliminar el sistema podría abaratar un litro de leche, una docena de huevos y un envase de pechugas de pollo. Sin embargo, sostienen que esa comparación no refleja su papel en la estabilización de precios e ingresos agrícolas. Charles-Félix Ross, director general de la Union des producteurs agricoles, explicó a Les Affaires que planificar la producción permite ajustar la oferta a la demanda interna. Los ganaderos no capturan todo el beneficio de una subida repentina, pero tampoco soportan plenamente una caída brusca.

Los acuerdos anteriores ya ampliaron el acceso

El mercado protegido canadiense no está completamente cerrado ni ha permanecido invariable. Ottawa ya hizo concesiones durante la negociación del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, que incluye a países como Australia, Japón, México, Nueva Zelanda y Vietnam. Canadá también amplió el acceso mediante su acuerdo comercial con la Unión Europea, incluida una apertura limitada para los productores europeos de queso.

Según Les Affaires, el sistema no contiene subvenciones directas, lo que lo diferencia del apoyo agrícola financiado mediante impuestos en Estados Unidos y Europa. No obstante, las restricciones a la importación reducen la competencia extranjera. La publicación señala que los estudios económicos relacionan una mayor competencia importadora con incentivos más fuertes para innovar. La protección puede generar así un coste de productividad para los productores canadienses.

Los procesadores buscan crecer fuera de Canadá

Las limitaciones a la exportación también influyen en la estrategia empresarial. Compañías canadienses como Agropur y Saputo han adquirido procesadores lácteos en Estados Unidos para crecer en ese mercado, ya que no pueden utilizar las exportaciones de productos canadienses como principal vía de expansión. Una nueva concesión afectaría por tanto a los ganaderos, al valor de las cuotas, al abastecimiento de las plantas y a las decisiones de inversión de toda la cadena nacional.

Sus partidarios presentan la gestión de la oferta como un instrumento de soberanía alimentaria, empleo regional estable y conservación de las explotaciones familiares. También destacan la volatilidad exterior: según Les Affaires, los precios de los huevos en Estados Unidos subieron un 350% en el año hasta marzo de 2025 por la inflación y la gripe aviar. Ottawa debe sopesar un sobrecoste cuantificable y un comercio restringido frente a una producción previsible, ingresos estables y capacidad nacional.

Análisis completo del mercado

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia de navegación, ofrecer contenido personalizado y analizar nuestro tráfico. Al hacer clic en "Aceptar todo", usted acepta nuestro uso de cookies. Puede gestionar sus preferencias o obtener más información en nuestra Política de privacidad.