Grecia limita a una categoría las licencias de vendedores de mercados en Ática
Una decisión ministerial obliga a los vendedores profesionales de los mercados de Ática a elegir una de nueve categorías tras un periodo transitorio de seis meses. Nea Kriti señala que el marco más amplio alcanza a toda Grecia, mientras los productores solo podrán vender mercancía propia.
Ática establece nueve categorías de actividad
Grecia está modificando las normas para los vendedores profesionales de los mercados al aire libre, separando las licencias por categoría de producto y limitando a cada profesional a una actividad elegida. Según Ethnos, la decisión ministerial se publicó en el boletín oficial como FEK B’ 4579/24.07.2026 y se aplica a los mercados de la Región de Ática. Los vendedores disponen de un periodo transitorio de seis meses desde la entrada en vigor para escoger su categoría y adaptar el negocio.
La decisión crea nueve categorías: frutas, hortalizas y productos agrícolas; alimentos y otros productos alimentarios; pescado fresco y productos de acuicultura; flores, plantas y artículos de jardinería; cantinas y productos de quiosco; artículos domésticos y pequeños productos de uso cotidiano; ropa y calzado; ropa de hogar; y productos para mascotas. Esta última categoría, que incluye alimentos, equipos, accesorios y artículos de cuidado, se establece por separado por primera vez. Una vez elegida, la licencia profesional permitirá únicamente la actividad correspondiente.
Los surtidos mixtos afrontan más restricciones
El cambio principal pone fin a la práctica general de combinar mercancías de distintas categorías dentro de una misma actividad profesional. Las listas incluyen frutas y hortalizas frescas, legumbres, frutos secos, lácteos, quesos, embutidos, aves frescas, productos pesqueros, flores, plantas de vivero, ropa, calzado, ropa de hogar y artículos domésticos. Ethnos indica, sin embargo, que determinados productos agrícolas envasados —como miel, aceite de oliva, aceitunas, zumos naturales y productos ecológicos— podrán venderse en más de una categoría, según la naturaleza del negocio.
Los medios presentan de forma distinta el alcance geográfico. Ethnos describe FEK B’ 4579 como el marco para los vendedores profesionales de Ática. Nea Kriti informa de que las nuevas reglas se aplican en los mercados de toda Grecia, con categorías fuera de Ática determinadas por la normativa vigente en cada zona. También identifica específicamente el periodo de adaptación de seis meses para Ática. En conjunto, los informes apuntan a una reorganización inmediata y detallada de las licencias en Ática, junto con una separación más clara de actividades a escala nacional.
Los productores mantienen un régimen separado
Los productores que venden en los mercados continúan bajo reglas distintas. Según Nea Kriti, solo pueden comercializar productos propios y no pueden complementar sus puestos con mercancía adquirida a terceros. La producción vegetal puede incluir frutas, hortalizas, legumbres, aceite de oliva, vino y productos de elaboración doméstica. La producción animal puede abarcar huevos, aves, lácteos, embutidos, miel y productos pesqueros, siempre que procedan de la propia actividad productiva del vendedor.
El marco también subraya la calidad y la seguridad alimentaria. Los alimentos perecederos y congelados deberán transportarse y venderse con equipos adecuados para conservar la temperatura requerida y mantener la cadena de frío. Los productos deberán cumplir la legislación nacional y europea de seguridad alimentaria. Estas obligaciones son especialmente relevantes para quienes comercializan lácteos, aves, productos cárnicos, pescado y otras mercancías sensibles a la temperatura.
Los vendedores deberán revisar su oferta
La obligación de operar en una sola categoría puede forzar a los comerciantes profesionales a reconsiderar inventarios, equipos y posicionamiento del puesto. Quienes antes combinaban líneas de producto sin relación deberán decidir qué actividad conservar, teniendo en cuenta las excepciones para algunos productos agrícolas envasados. Los consumidores podrán identificar con mayor facilidad qué está autorizado a vender cada profesional, mientras los supervisores dispondrán de categorías más definidas para inspeccionar y exigir el cumplimiento.
La Federación Panhelénica de Asociaciones de Vendedores de Mercados calificó la medida como la materialización de una reivindicación histórica y espera un marco más claro y ordenado, según Ethnos. La organización afirmó que vigilará la aplicación de la decisión e intervendrá cuando sea necesario para garantizar su cumplimiento correcto. El efecto práctico dependerá de cómo se conviertan las licencias durante los seis meses y de la uniformidad con que se interpreten los límites y las excepciones de cada categoría.