La fiebre aftosa detiene el comercio ganadero de Namibia, valorado en 180 millones de dólares
Namibia suspendió el comercio interno e internacional de ganado y productos de origen animal tras detectar fiebre aftosa en 63 bovinos del distrito veterinario de Karasburg, una zona reconocida oficialmente como libre de la enfermedad sin vacunación. La medida afecta a un negocio exportador que generó cerca de 180 millones de dólares en 2025: 65 millones por animales vivos y 114,4 millones por carne. Es el primer brote notificado a la OMSA desde 2022.
Namibia suspendió el comercio interno e internacional de ganado y productos de origen animal tras detectar su primer brote de fiebre aftosa en casi cuatro años, según informó Ecofin Agency. La medida frena temporalmente un negocio exportador que en 2025 generó casi 180 millones de dólares con animales vivos y carne.
Los servicios veterinarios del país notificaron el brote a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) el 23 de septiembre. Namibia no comunicaba un brote de fiebre aftosa al organismo desde 2022, y ese historial sin notificaciones formaba parte del expediente sanitario que los exportadores namibios presentan ante los países importadores.
Sesenta y tres bovinos en una zona sin vacunación
Según la notificación inmediata consultada por Ecofin Agency, 63 bovinos con signos clínicos de la enfermedad fueron identificados durante la vigilancia sanitaria rutinaria en la región de Kharas, dentro del distrito veterinario de Karasburg. La notificación a la OMSA describe el brote como la primera aparición en la zona afectada y señala que el origen de la infección es «desconocido o incierto».
Para el comercio pesa más la ubicación que el número de casos. El brote se produjo dentro de un área reconocida oficialmente como libre de fiebre aftosa sin vacunación, un estatus sanitario que ayuda a Namibia a mantener el acceso de su carne y su ganado a determinados mercados internacionales. Como la notificación registra una primera aparición en esa zona, el distrito afectado no cuenta con antecedentes de la enfermedad a los que recurrir en las conversaciones con socios comerciales.
Comercio suspendido en ambos sentidos
El ministro de Agricultura, Charles Mubita, anunció la suspensión inmediata del comercio de ganado y productos ganaderos, tanto en el mercado interno como en el exterior, durante su intervención ante el Parlamento el 23 de septiembre. Las restricciones cubren importaciones, exportaciones y tránsito de las categorías de animales afectadas y de sus productos derivados.
La medida alcanza a una industria que obtiene una parte significativa de sus ingresos de la exportación. Los datos de Trade Map citados por Ecofin Agency muestran la escala:
- en 2025 Namibia exportó 33.000 toneladas de bovinos, ovinos y caprinos vivos, por un valor cercano a 65 millones de dólares;
- los envíos de carne de vacuno, ovino y caprino alcanzaron casi 13.100 toneladas y generaron unos 114,4 millones de dólares;
- en conjunto, ambas categorías aportaron cerca de 180 millones de dólares en 2025, con la carne como principal componente del valor.
La magnitud de las pérdidas dependerá de la duración de las restricciones más que del tamaño del brote. Ecofin Agency señaló que el impacto sobre el desempeño exportador ganadero de Namibia hasta finales de 2026 estará determinado por cuánto tiempo se mantengan las medidas. La exportación de animales vivos es el segmento más sensible al tiempo: los animales retenidos siguen consumiendo alimento y se salen de las especificaciones de peso de los compradores.
Una ola regional de notificaciones
El brote namibio coincide con un aumento general de las notificaciones de fiebre aftosa en el sur de África. Desde comienzos de 2026, Zimbabue, Botsuana, Lesoto, Sudáfrica, Esuatini y Mozambique han comunicado brotes a la OMSA.
Sudáfrica es el país más afectado de la subregión y se considera el epicentro del brote. Ocho de sus nueve provincias enfrentan un rebrote de fiebre aftosa que desde 2025 afecta tanto a explotaciones comerciales como a granjas comunales. La concentración de casos en la región eleva el riesgo de que los importadores evalúen a los proveedores del sur de África como un bloque de riesgo en lugar de país por país, lo que restaría valor a los acuerdos de zonificación individuales.
Para Namibia, el desafío inmediato es contener el brote antes de que se extienda más allá del área afectada y preservar las condiciones necesarias para reanudar los movimientos de ganado y el comercio.