La FAO alerta de un nuevo repunte alimentario por El Niño, la sequía y la energía
La FAO prevé que las materias primas agrícolas comiencen a encarecerse antes de que termine 2026 y que el impacto llegue con más fuerza al consumidor en 2027. Café, cacao, azúcar, aceite de palma, cereales y oleaginosas concentran los riesgos.
Las materias primas podrían volver a subir antes de fin de año
La inflación alimentaria mundial podría acelerarse de nuevo por la combinación de El Niño, la sequía europea, los conflictos geopolíticos y el encarecimiento de la energía. Digi24 informa de que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura espera que los precios de las materias primas agrícolas comiencen a subir antes de que termine 2026. El efecto sería cada vez más visible en los precios al consumidor durante 2027.
El economista jefe de la FAO, Maximo Torero, señaló como principales riesgos los conflictos en Ucrania y Oriente Medio, el alza del petróleo y el gas natural, la menor disponibilidad de fertilizantes procedentes del Golfo y la escasez de diésel en algunos mercados. El traslado a las tiendas no es inmediato: la FAO calcula un desfase habitual de unos seis meses entre el encarecimiento de las materias primas agrícolas y la subida de los alimentos minoristas. Las cotizaciones del trigo, el maíz y el arroz ya han aumentado, aunque Digi24 indica que todavía reflejan las buenas cosechas anteriores y no las dificultades previstas para la próxima campaña.
El Niño expone los cultivos tropicales y las oleaginosas europeas
Adevărul informa de que El Niño alcanzó en julio la categoría de “fuerte” y podría evolucionar hacia un episodio “súper”. La Organización Meteorológica Mundial espera que siga intensificándose entre agosto y octubre y que persista al menos hasta la primavera siguiente. La climatóloga Roxana Bojariu explicó que Europa y Rumanía sufrirán buena parte del impacto indirectamente, mediante el comercio internacional de café, especialmente Robusta, cacao, azúcar y aceite de palma. Estos productos proceden de países tropicales expuestos a la sequía, entre ellos Indonesia, Vietnam, India, Tailandia y Malasia.
Analistas de Goldman Sachs estiman que El Niño podría elevar un 15,8% los precios mundiales de las materias primas agrícolas y alrededor de un 1,3% los alimentos en la zona euro, según Adevărul. JPMorgan calcula que un súper El Niño podría añadir cerca de 0,7 puntos porcentuales a la inflación alimentaria mundial en su punto máximo. Estos impactos suelen alcanzar su máxima intensidad entre cuatro y ocho meses después del inicio del fenómeno, lo que apunta a presiones desde el otoño y durante el invierno.
Los menores rendimientos y las trabas logísticas alteran la oferta
La sequía edáfica e hidrológica de Europa ya afecta al girasol y la colza, con riesgos para la oferta de aceites vegetales y materias primas para biocombustibles. Los bajos niveles del Danubio y el Rin también restringen el transporte fluvial y añaden costes logísticos. En Kaub, un punto clave para la navegación del Rin, el nivel bajó a 24 centímetros, por debajo del mínimo anterior de 25 centímetros registrado en octubre de 2018. Por el Rin circulan unos 285 millones de toneladas de mercancías al año, cerca del 80% del tráfico alemán por vías navegables interiores. El economista de ING Carsten Brzeski estimó que las interrupciones podrían restar al menos 0,3 puntos porcentuales al crecimiento del PIB alemán este año.
Los agricultores también están modificando sus decisiones de siembra. La FAO detecta en Europa, Estados Unidos, Brasil y Asia señales de que los menores rendimientos esperados y los mayores costes obligan a revisar los planes. Algunos productores estadounidenses han reducido las superficies de trigo y maíz para sembrar soja, que necesita menos fertilizante. Australia, uno de los grandes exportadores mundiales de cereales, prevé que su producción caiga alrededor de un 21% debido al encarecimiento de los fertilizantes y los combustibles.
En el caso del trigo, Bojariu señaló que las existencias mundiales y la producción del mar Negro, la Unión Europea y Norteamérica siguen teniendo más influencia que una posible caída australiana ligada a El Niño. Sin embargo, la presión simultánea sobre los cultivos tropicales, las oleaginosas europeas, la energía y el transporte amplía el riesgo de costes para procesadores e importadores. La magnitud y el calendario de las subidas minoristas dependerán de las cosechas, los inventarios y la rapidez con la que los productores trasladen los mayores gastos de materias primas y logística a la cadena alimentaria.
Análisis completo del mercado