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La debilidad cambiaria eleva el coste del arroz indio y pakistaní en Irán

El arroz importado se vende en Irán entre 1,55 millones y 3,799 millones de tomanes por envase de 10 kilogramos, ante la presión cambiaria y el mayor coste de reposición. La reapertura de registros de pedidos y la suspensión de restricciones aduaneras estacionales pueden sostener la oferta, aunque los importadores siguen expuestos al tipo de cambio, el flete y el despacho.

La debilidad cambiaria eleva el coste del arroz indio y pakistaní en Irán

El arroz importado refleja mayores costes de reposición

El mercado iraní de arroz importado presenta una amplia distancia entre los productos económicos y las marcas prémium, mientras la volatilidad cambiaria encarece la reposición de existencias. Según Nabz Gheymat, los precios disponibles el 11 de Mehr de 1405 oscilaban entre unos 1,55 millones y 3,799 millones de tomanes para envases de 10 kilogramos de arroz indio y pakistaní. La variedad, la calidad, la marca, el envase y el canal comercial explican diferencias adicionales a las del país de origen.

Entre los productos pakistaníes, el Arad 386 de 10 kilogramos cotizaba a 2,95 millones de tomanes, mientras el Golestan Safoora Super Basmati alcanzaba 3,799 millones. El arroz indio 1121 Khanvar se ofrecía a 2,88 millones y el 1121 Khoshbakht a 3,4 millones. Las opciones indias más baratas incluían 1121 Mozhdeh a 1,55 millones, 1121 Tabiat a 1,65 millones, Khatereh a 1,899 millones y 1121 Sunland a 2,25 millones de tomanes.

El riesgo cambiario llega a los nuevos cargamentos

La diferencia de 2,249 millones de tomanes entre el Golestan Safoora pakistaní y el 1121 Mozhdeh indio demuestra que la marca y la categoría pesan tanto como el origen en el gasto familiar. Los canales regulados operan con otro nivel de precios: la última tarifa publicada fijó el arroz indio importado en 59.800 tomanes por kilogramo y el pakistaní en 66.300. Esas referencias no son directamente comparables con los paquetes de marca vendidos en comercios convencionales.

El coste del arroz importado incluye la compra exterior, el flete, el seguro, los servicios portuarios, la obtención de divisas, el despacho aduanero y la distribución interna. Al comenzar el 11 de Mehr, algunos seguimientos del mercado libre situaban el dólar cerca de 261.700 tomanes. El arroz no replica automáticamente ese movimiento, pero la depreciación puede elevar el coste puesto en destino de las nuevas partidas. El efecto minorista puede demorarse hasta que se agoten las existencias antiguas.

La política cambiaria también cambió. El tipo preferencial de 28.500 tomanes para importar arroz fue eliminado en Azar de 1404 y las compras pasaron a nuevos mecanismos de asignación de divisas. Los importadores deben dar ahora mayor peso a ese gasto. Los fletes, los precios mundiales, las condiciones comerciales con los proveedores, los plazos de asignación, los costes aduaneros y los inventarios pueden reforzar o moderar el efecto cambiario.

La interrupción logística reveló la dependencia de India

Los problemas del transporte marítimo en el sur de Irán redujeron con fuerza las llegadas de arroz indio en Tir de 1405. Según el viceministro de Desarrollo Comercial del Ministerio de Yihad Agrícola, las importaciones mensuales desde India bajaron temporalmente de unas 110.000 toneladas a entre 15.000 y 20.000 toneladas. Las cargas y llegadas volvieron a aumentar al normalizarse las condiciones. El mismo funcionario indicó que India representa cerca del 70% del arroz importado por Irán, por lo que cualquier alteración de esa ruta afecta especialmente a la disponibilidad interna.

Los trámites de importación pueden aliviar la presión

La política de oferta compensa parcialmente la presión cambiaria. Según un aviso del Sistema Integral de Comercio de Irán, el registro de pedidos de arroz blanco y no blanco se reabrió el 5 de Mehr de 1405. Los registros tienen una vigencia de 180 días, ampliable otros 60. Irán también suspendió la prohibición estacional de despacho de arroz para 1405, permitiendo liberar cargamentos desde Mordad hasta finales de Aban, incluido el periodo de cosecha nacional.

La llegada regular de mercancía puede limitar la escasez y frenar las subidas, pero dependerá del tiempo necesario para obtener divisas, transportar y despachar los cargamentos. Las marcas con más inventario podrán mantener sus precios temporalmente, mientras los productos escasos reflejarán antes el coste de reposición. Para importadores, distribuidores y compradores, la evolución dependerá del tipo de cambio, el ritmo de llegadas y la distribución interna, no de un único precio del arroz.

Análisis completo del mercado

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