China podría desafiar a Brasil en las exportaciones de pollo en una década
China podría convertirse en un competidor relevante de Brasil en los mercados de pollo de Oriente Medio, Asia y África durante la próxima década, según el analista de Rabobank Chenjun Pan. El aumento de la producción interna y el escaso consumo chino de pechuga están generando mayores excedentes exportables.
El aumento de la producción genera excedentes exportables
China podría convertirse en competidor de Brasil en grandes mercados de pollo, incluido Oriente Medio, durante los próximos diez años, declaró a Reuters el analista de Rabobank Chenjun Pan. La previsión llega después de que China se convirtiera en exportador neto de pollo en 2025, como resultado del rápido crecimiento de la producción avícola nacional y de un excedente creciente de productos con poca demanda interna.
Según Rabobank, la producción china de pollo aumentó alrededor del 7% en 2025 y más del 9% interanual durante el primer semestre de 2026. La expansión genera volúmenes adicionales de cortes como la pechuga, que los consumidores chinos comen con poca frecuencia. Los mercados exteriores ofrecen a los procesadores una salida para esas piezas y pueden mejorar el aprovechamiento de la canal a medida que crece la industria.
China entra en mercados abastecidos por Brasil
China exportó algo más de 1 millón de toneladas métricas de pollo en 2025, según datos de la asociación brasileña de productores de carne ABPA citados por Reuters. Con ese volumen se convirtió en el quinto exportador mundial. Brasil sigue siendo el principal exportador global, mientras China es también el mayor destino del pollo brasileño, una relación singular en la que el país actúa a la vez como gran cliente y competidor emergente.
Pan indicó que la competencia podría cobrar forma en Oriente Medio, Asia y África durante la próxima década. El pollo chino ya se exporta a Rusia, Hong Kong, Corea del Norte y países de Oriente Medio. Un nuevo aumento de la producción podría enfrentar a proveedores chinos y exportadores brasileños en mercados donde los compradores prestan especial atención al precio, la combinación de productos, los fletes y la fiabilidad del suministro.
Las normas sanitarias restringen los mercados de mayor valor
China no compite actualmente con Brasil en la Unión Europea, Japón o Corea del Sur porque esos mercados no aceptan pollo vacunado contra la gripe aviar. Esta diferencia regulatoria limita el alcance inmediato de los exportadores chinos y protege parte de la posición brasileña. La expansión dependerá en gran medida de los destinos que acepten el sistema zoosanitario chino y de que Pekín consiga nuevas autorizaciones comerciales.
El impulso productivo se remonta a la crisis de peste porcina africana de 2019-2021, tras la cual Pekín fomentó la producción de pollo para reducir la dependencia de la carne de cerdo. La política ayudó a crear capacidad, pero el crecimiento continuado genera ahora presión para exportar. Para productores y procesadores, las ventas externas permiten colocar cortes menos populares en China; para los exportadores establecidos, la entrada china incorpora un proveedor de gran escala a un mercado ya competitivo.
La intensidad del desafío dependerá de los costes de producción, el control de enfermedades, las normas de procesamiento y el acceso a los países importadores. Brasil conserva su liderazgo, una amplia red de clientes y la entrada a mercados cerrados al pollo chino vacunado. China, sin embargo, ya pasó de equilibrar su suministro interno de proteína a exportar más de 1 millón de toneladas, lo que obliga a comerciantes e importadores a vigilar más de cerca sus precios y volúmenes disponibles.
Análisis completo del mercado