China domina la producción mundial de tomate y el suministro de pasta de tomate
China cosecha decenas de millones de toneladas de tomate al año, muy por delante de India, Turquía y Estados Unidos, según Media Indonesia citando a Food Republic. Gran parte de la cosecha se transforma en pasta y puré, y China exporta cada año millones de toneladas de pasta de tomate a África, Oriente Medio y Europa.
China lidera la producción mundial de tomate
Cuando se piensa en tomate, suele venir a la mente la salsa italiana para pasta, el kétchup estadounidense o la salsa mexicana. Sin embargo, el país que más tomate cultiva es China. Según Media Indonesia, que cita a Food Republic, China cosecha decenas de millones de toneladas de tomate cada año, dejando muy atrás a otros grandes productores como India, Turquía y Estados Unidos.
Esta escala pasa fácilmente desapercibida, porque China rara vez es el primer país que se asocia con este cultivo. Aun así, el tomate es un producto básico de la cocina china, presente en todo, desde salteados hasta sopas. Pero el consumo interno es solo una parte del cuadro.
Del campo a la pasta
Gran parte de la cosecha no se vende fresca, sino que se procesa comercialmente en puré y salsa. China exporta cada año millones de toneladas de pasta de tomate, abasteciendo mercados de África, Oriente Medio y Europa. Para importadores y fabricantes de alimentos, este es el eslabón más importante de la cadena: la materia prima detrás de una gran parte de las salsas y pastas enlatadas del mundo tiene su origen en campos chinos.
Media Indonesia informa de que muchas cadenas de comida rápida, marcas de kétchup y productores de alimentos congelados dependen en gran medida de esta cadena de suministro, aunque el producto final se etiquete y se envase en otro lugar. Al abrir una lata de pasta de tomate para preparar chili, o al añadir una salsa de tomate básica a la pasta, es muy probable que esos tomates comenzaran su vida en una explotación de China.
Xinjiang y la ventaja de costes
Una de las razones del firme dominio de China en el sector es la eficiencia. Vastas regiones agrícolas, sobre todo en Xinjiang, se dedican casi exclusivamente al tomate. Muchas explotaciones han adoptado la cosecha mecanizada para seguir el ritmo de la elevada demanda. Esa escala permite a los productores chinos mantener bajos los costes mientras atienden tanto el mercado interno como el internacional.
El clima y una inversión agrícola sostenida también juegan a favor de China. No todos los países pueden cultivar tomate en volúmenes comparables durante todo el año, lo que sitúa a China en una posición sólida para superar a sus competidores.
Qué significa para el mercado
Nada de esto implica que los productos de tomate de otros países sean de menor calidad. Pero ilustra cómo el sistema agrícola de un solo país puede moldear silenciosamente el suministro mundial de alimentos. Para importadores y exportadores, la concentración de la producción de pasta en un único origen es un rasgo estructural del mercado: una gran parte de la capacidad mundial de procesamiento, y las señales de precios que la acompañan, está anclada en China.