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Brasil desvía a Marruecos la carne vetada en la UE y aumenta la presión sobre los productores españoles

La carne de vacuno brasileña paralizada por la Comisión Europea se está vendiendo en Marruecos, un mercado que España perdió tras la aparición de la dermatosis nodular contagiosa. En la segunda edición del Foro Rural en Galicia se señaló que el veto sanitario golpea al vacuno español más que el propio acuerdo con Mercosur, cuya salvaguarda limita las importaciones a 99.000 toneladas al año.

Brasil desvía a Marruecos la carne vetada en la UE y aumenta la presión sobre los productores españoles

Un veto sanitario con efecto comercial

La carne de vacuno brasileña excluida del mercado de la Unión Europea se está redirigiendo a Marruecos, hasta hace poco uno de los principales destinos de exportación del vacuno español. Fue una de las conclusiones de la segunda edición del Foro Rural, organizado por el Foro Económico de Galicia en Bodegas Terras Gauda, según informó La Voz de Galicia. Marruecos cerró su mercado al vacuno español tras la aparición de la dermatosis nodular contagiosa en España.

«Brasil ahora no puede vender carne a España, pero está inundando el mercado marroquí, que era uno de nuestros principales clientes y eso también nos afecta», señaló José María García Álvarez-Coque, profesor de la Universidad Politécnica de Valencia y experto en análisis de mercados internacionales. Atribuyó el bloqueo a la política sanitaria y no al acuerdo comercial: «La Comisión acaba de decretar la paralización de la carne de Brasil, pero eso no es una cláusula espejo, es proteger nuestra salud». Medidas de ese tipo, añadió, pueden tener más repercusión sobre los sectores que el propio Mercosur.

El origen de la caída de precios del vacuno en España está en discusión. Hay quien culpa al cierre del mercado marroquí, mientras otros responsabilizan a Mercosur, según La Voz de Galicia.

Lo que realmente mueve el acuerdo

García Álvarez-Coque describe el pacto como complejo pero, en líneas generales, positivo: saca al sector del aislamiento y permite trabajar con un mercado compatible. Prevé que la UE exporte productos industriales e importe materias primas, con un balance agrícola muy inclinado hacia Sudamérica. Las cifras expuestas en el foro:

  • Exportaciones agrícolas de Mercosur de unos 25.000 millones de euros, frente a 8.000 millones de la UE.
  • Un mercado de más de 200 millones de personas con capacidad de crecimiento.
  • Aranceles del 35 % en el vino y del 10 % en el aceite de oliva, que se reducirán.
  • La soja como producto imprescindible para rebajar la dependencia europea de mercados que se han vuelto más volátiles, como el americano.
  • Una salvaguarda que limita las importaciones de vacuno a 99.000 toneladas al año, el 1,5 % de la producción europea.

Beatriz Alvargonzález, representante de la Comisión Europea en España, indicó que estos acuerdos permiten dejar de depender de un solo proveedor y que en cada negociación se fijan varios niveles de salvaguarda y protección para los sectores sensibles. «Lo importante es no cerrar puertas, pero también que los que están dentro jueguen con las mismas reglas que nosotros», afirmó. García Álvarez-Coque fue más tajante sobre la reciprocidad: «Tú puedes prohibir el glifosato aquí, pero no allí, por eso yo creo que las cláusulas espejo son una falacia, la reciprocidad perfecta es imposible».

La exposición gallega pasa por la alimentación animal

Galicia produce 94.000 toneladas de carne de bovino al año, algo menos que el volumen que la cuota de Mercosur permitiría entrar en toda la Unión Europea. Juan José Cerviño, director de la PAC, usó la comparación para sostener que ninguna de las dos cifras marca los precios europeos: «¿Alguien puede pensar que si Galicia decide un día regalar toda la carne que produce va a afectar a los precios en el resto de Europa? No, porque el volumen es pequeño, igual que en Mercosur».

También apuntó a la dependencia de la comunidad de la alimentación animal importada:

  • El 91 % de la alimentación de aves y porcino.
  • El 41 % de la del vacuno de leche.
  • El 26 % de la del vacuno de carne.

«Perder acuerdos como Mercosur puede complicarnos mucho las cosas si Estados Unidos decide no vendernos o Rusia se hace con Ucrania», advirtió Cerviño. Adrián Martínez, en representación del Ministerio de Agricultura, subrayó que los operadores deben tomar decisiones en un contexto complejo y de incertidumbre. Las organizaciones agrarias pidieron vigilancia: Juan Pérez, de Asaga, recordó que el vacuno de carne gallego es rentable y podría competir en los mercados internacionales si todos tuvieran las mismas condiciones; María Ferreiro, del Sindicato Labrego Galego, advirtió de que 99.000 toneladas pueden parecer pocas pero pueden entrar en un sitio determinado y con una función determinada; Jacobo Feijóo, de Unións Agrarias, defendió sacar partido de estos acuerdos y estar encima de los mercados para detectar incumplimientos. García Álvarez-Coque cerró recordando que problemas como la falta de relevo generacional o la escasa dimensión de las explotaciones no se resuelven con la ausencia de acuerdo.

Análisis completo del mercado

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