Bielorrusia busca autorización para exportar lácteos a Marruecos
La ONSSA de Marruecos prepara una auditoría de las plantas lácteas bielorrusas, último paso antes de una posible apertura del mercado. Minsk apunta a la creciente demanda marroquí de leche en polvo y busca reducir la dependencia de Rusia.
La auditoría de las plantas decidirá el acceso
Bielorrusia busca convertirse en proveedor oficial de productos lácteos de Marruecos. Una inspección regulatoria separa ahora a sus procesadores del acceso comercial al mercado norteafricano. Pravda.ru, que citó al Ministerio de Agricultura y Alimentación de Bielorrusia, informó de que inspectores de la Oficina Nacional de Seguridad Sanitaria de los Productos Alimentarios de Marruecos, conocida como ONSSA, auditarán las plantas lácteas bielorrusas.
La inspección evaluará el cumplimiento de los requisitos veterinarios y sanitarios marroquíes y será la última fase antes de la apertura del mercado. El viceministro bielorruso de Agricultura y Alimentación, Ivan Smilgin, señaló que la auditoría se realizará con las fábricas en funcionamiento normal. Los inspectores revisarán toda la cadena productiva, incluidos el control de materias primas, las prácticas agrícolas, los análisis de laboratorio de los productos terminados y los procedimientos de certificación.
Las importaciones de leche en polvo aumentaron con fuerza
La oportunidad comercial en Marruecos responde a la estructura de su mercado lácteo. El país cubre su demanda de leche fresca, pero necesita importar productos procesados e insumos industriales. Las compras de leche en polvo han registrado un crecimiento especialmente rápido. Según datos citados por Challenge, las importaciones pasaron de 10.210 toneladas en 2021 a una previsión de 40.000 toneladas en 2024.
Las cifras de la Oficina de Cambios de Marruecos confirman esa tendencia. Solo durante el primer trimestre de 2024, el país importó cerca de 23.400 toneladas de producto por un valor aproximado de 690 millones de dírhams. Estos volúmenes hacen que la autorización sea comercialmente relevante para los procesadores bielorrusos, aunque no se han comunicado posibles cantidades de suministro, valores contractuales ni fechas para las primeras entregas.
La aprobación de la ONSSA es obligatoria antes de que los alimentos puedan completar el despacho aduanero en Marruecos. Un resultado favorable establecería el acceso legal, pero no garantizaría por sí solo contratos de suministro ni espacio en los comercios. Los exportadores bielorrusos todavía tendrían que competir por los compradores con los proveedores ya presentes en el mercado de ingredientes lácteos importados.
Minsk busca mercados más allá de Rusia
La iniciativa forma parte del esfuerzo de Bielorrusia por diversificar sus exportaciones lácteas y reducir la dependencia de Rusia. El sector es una pieza importante de la economía alimentaria bielorrusa: sus exportaciones alcanzaron 3.400 millones de dólares en 2024 y representaron más del 40 % de todas las ventas de alimentos al exterior. Minsk planea elevar los ingresos por exportación a 4.000 millones de dólares al final de la década y aumentar la producción de 9,2 millones a 10,5 millones de toneladas entre 2025 y 2030.
El comercio general con Marruecos ya está creciendo. Datos del Gobierno bielorruso publicados por Hespress mostraron que las ventas industriales de Bielorrusia a Marruecos se multiplicaron por 4,9 durante los primeros siete meses de 2025. Sin embargo, la experiencia en otros mercados indica que la aprobación de plantas puede convertirse en un cuello de botella. En Indonesia, solo cuatro instalaciones bielorrusas estaban certificadas antes de 2026; una inspección a comienzos de ese año añadió otras 13 empresas. Los lácteos bielorrusos solo podrán entrar en Marruecos tras un dictamen favorable de la ONSSA que complete formalmente el proceso de autorización entre ambos países.