Turquía mantiene el liderazgo mundial con el 65–70 % de la producción de avellana
Turquía aporta aproximadamente el 65–70 % de la producción mundial de avellana y exporta frutos y derivados a unos 150 países. Cerca de 500.000 agricultores cultivan 706.000 hectáreas, mientras la UE recibe en promedio el 75 % de las exportaciones.
Turquía sostiene el mercado mundial de la avellana
Turquía continúa como primer productor y exportador mundial de avellana, con aproximadamente el 65–70 % de la producción global según el año, informó Yeni Asır. Esta escala sitúa a sus agricultores, procesadores y exportadores en el centro de las cadenas de suministro de fabricantes internacionales de chocolate, confitería y aperitivos.
Unos 500.000 agricultores cultivan avellana en 706.000 hectáreas de la región turca del mar Negro. La producción comercial recorre la costa desde Artvin, en el este, hasta Kocaeli, en el oeste, e incluye provincias relevantes como Giresun, Ordu, Samsun, Trabzon, Düzce y Sakarya. El clima regional sustenta tanto el volumen de producción como la reputación de calidad del país.
La política agraria limita la expansión sobre tierras más valiosas
El cultivo de avellana está regulado geográficamente. En las zonas designadas no se permite plantar en tierras agrícolas de primera y segunda clase ni en terrenos de tercera clase con pendientes inferiores al 6 %. La medida busca mantener los huertos dentro de su entorno adecuado y evitar que desplacen cultivos de mayor valor en suelos de buena calidad.
La posición turca afronta, sin embargo, una presión competitiva a largo plazo. Yeni Asır señaló que entre 2002 y 2016 la superficie de avellana creció un 674 % en Chile, un 356 % en Georgia, un 287 % en Kirguistán y un 80 % en China. La continuidad de esta expansión podría reducir la cuota de Turquía incluso si conserva el primer puesto, lo que aumenta la importancia del rendimiento, la calidad y la investigación frente al mero crecimiento de la superficie.
Las calidades y variedades definen la oferta comercial
La avellana turca se divide comercialmente en las calidades Giresun y Levant. La primera, cultivada en Giresun y varios distritos de Trabzon, destaca por su sabor y elevado contenido de aceite. La avellana Levant contiene menos aceite, aunque el informe indica que generalmente supera en contenido graso y sabor a la producida en otros países.
Turquía cuenta con 18 variedades registradas, tres de ellas incorporadas durante los últimos 6 años. Okay 28 y Giresun Melezi combinan frutos grandes con brotación tardía, una característica que también presenta Allahverdi. Tombul tiene especial demanda en los mercados de exportación y en el consumo como aperitivo por su forma, aroma y calidad, aunque brota pronto y es más sensible a algunas enfermedades. Palaz, Çakıldak, Mincane y Foşa también se cultivan ampliamente.
Las ayudas públicas apoyan la renta y la continuidad productiva
La Nueva Estrategia de la Avellana, aplicada desde 2009, concede ayudas a la renta por superficie a los productores de las zonas autorizadas. Los agricultores que eliminaron huertos situados en áreas no autorizadas y cambiaron a cultivos alternativos recibieron pagos compensatorios. Las medidas buscan sostener la producción y la rentabilidad, además de permitir que los precios respondan a la oferta y la demanda del mercado.
Para la campaña de 2025, el nuevo modelo de apoyo agrícola del Ministerio de Agricultura y Silvicultura contempla pagos de 366 liras turcas por decare según la categoría. Otra fórmula parte de una ayuda básica de 244 liras turcas y añade componentes complementarios. Los anteriores programas para combustible, fertilizantes y superficie se reorganizaron dentro del nuevo sistema.
Las exportaciones llegan a unos 150 países
Turquía exporta avellanas y productos procesados a unos 150 países. En promedio, el 75 % de los envíos se dirige a Estados miembros de la UE, por lo que el sector mantiene una exposición considerable a la demanda de un solo mercado regional. La industria busca ampliar las ventas a destinos alternativos para reducir este riesgo de concentración.
Las modernas plantas integradas permiten suministrar productos ajustados a las especificaciones de compradores industriales, incluidos grandes fabricantes internacionales de chocolate y confitería. La investigación también pretende mantener el liderazgo mediante un mayor rendimiento y calidad. La concentración productiva, la capacidad de procesamiento y el peso de la demanda europea hacen que cualquier cambio en los huertos del mar Negro siga repercutiendo en la oferta mundial.