El trigo roza máximos de dos años mientras el shock petrolero de Oriente Medio encarece granos y fertilizantes
Los precios agrícolas suben porque las tensiones en Oriente Medio y la menor circulación de petroleros por el estrecho de Ormuz encarecen la energía, los fertilizantes y el flete. Según Anadolu Ajansı, WSJ y Agrolatam, el trigo se acerca a máximos de dos años, mientras la soja y el maíz divergen por la demanda.
El shock petrolero se extiende a los mercados de granos y fertilizantes
Los precios de las materias primas agrícolas han subido con fuerza porque las tensiones en Oriente Medio y la menor circulación de petroleros por el estrecho de Ormuz encarecen la energía, los fertilizantes y el flete, según Anadolu Ajansı. Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero y la represalia de Teherán, el conflicto ha alterado las cadenas de suministro y elevado los costos de insumos en toda la cadena de producción agrícola.
El índice de referencia S&P GSCI Agriculture (SPGSAG) subió alrededor de 4.1% desde el inicio del conflicto, al pasar de 345.47 el 27 de febrero a 368.83 el 27 de marzo. En el mismo periodo el trigo ganó 2.3%, el maíz 4.1% y el arroz 3.2% por bushel, mientras que la soja cedió 0.3%. Entre los productos blandos, el azúcar saltó 13.7%, el algodón 7.3% y el café 6% por libra, mientras que el cacao cayó 11.9% por tonelada.
El trigo cerca de máximos de dos años
El trigo se acerca a un máximo de dos años a medida que se amplía el impacto de la subida del petróleo, según WSJ. La sequía en zonas clave de cultivo de EE. UU., como Kansas y Nebraska, presiona los rendimientos del trigo, informa Agrolatam, y añade un factor de oferta a la presión de costos impulsada por la energía.
Los fertilizantes son el punto de presión más agudo
Alrededor del 39% de los fertilizantes del mundo transita por el estrecho de Ormuz, informa Anadolu Ajansı citando al economista de la Universidad de Bahcesehir, Rahmi Incekara. Los países del Golfo —Catar, Irán, los EAU, Arabia Saudita y Bahréin— concentran casi la mitad de las exportaciones mundiales de urea, mientras que por esa ruta también circula el 20% del fosfato diamónico, el 10% del fosfato monoamónico, el 25% del amoníaco y el 30% del azufre. Según Incekara, la interrupción de los envíos afectó el 38% del suministro mundial de fertilizantes nitrogenados y el 20% del suministro fosfatado. Australia, que obtiene más del 60% de su urea de Oriente Medio, podría agotar sus reservas hacia mediados de abril.
Los altos costos de los fertilizantes nitrogenados podrían acelerar el giro hacia cultivos que requieren menos fertilizante, como la soja, en detrimento del maíz y el trigo; los inversores esperan que se reduzca la superficie de maíz en EE. UU. y se amplíe la de soja. El profesor de la Universidad de Selcuk, Zeki Bayramoglu, describió la fase actual como la base de un "shock de segunda ronda en los precios de los alimentos" y no como un salto inmediato.
Soja y maíz se separan por la demanda
Agrolatam informa que los futuros de la soja subieron cerca de máximos de dos años: el contrato de noviembre ganó 6 centavos durante la noche y el de julio superó los 12.10 dólares por bushel, apoyado por una oferta ajustada, precios firmes de la energía y la demanda de biocombustibles. El aceite de soja se ha disparado más del 50% este año ante la expectativa de mayores mandatos federales de biocombustibles. Esto difiere de la lectura de Anadolu Ajansı, que registró una caída del 0.3% de la soja durante el periodo del conflicto. Las exportaciones de maíz son sólidas: los envíos de EE. UU. subieron 31% interanual y alcanzaron 2.1 mil millones de bushels en lo que va de la campaña 2025-26.
La confianza de los productores se debilita pese a los precios firmes, informa Agrolatam citando una encuesta de Farm Futures que apunta a preocupaciones por el comercio y los aranceles. Las exportaciones de soja bajan 24% frente al año anterior, y el alza de los costos de insumos comprime los márgenes aun cuando suben los valores de las materias primas.