Tailandia proyecta 12 centros comunitarios ante el aumento del coco aromático
El Departamento de Comercio Interior de Tailandia proyecta 12 centros comunitarios de acopio y procesamiento en seis provincias. La producción de coco aromático crecería un 13%, hasta unos 475 millones de unidades en 2026, mientras la demanda china podría debilitarse a finales de año.
La red comunitaria abarcará seis provincias
El Departamento de Comercio Interior de Tailandia prepara una red de 12 centros comunitarios para acopiar, clasificar, procesar y comercializar coco aromático. La iniciativa abarca seis provincias productoras y busca que los agricultores tengan más control sobre sus costes, la calidad y las ventas mientras aumenta la producción nacional.
Según Naewna, agricultores y empresas comunitarias han mostrado interés en crear un centro en Nakhon Pathom, seis en Ratchaburi, uno en Samut Sakhon, dos en Samut Songkhram, uno en Chachoengsao y uno en Songkhla. El departamento coordina el proyecto con las oficinas provinciales de comercio. Los centros no se limitarían al acopio: también clasificarían la fruta, desarrollarían capacidad de procesamiento, mejorarían estándares, crearían marcas y conectarían a las comunidades con compradores nacionales y extranjeros.
La mayor oferta coincide con una menor demanda china
El director general del departamento, Wittayakorn Maneenetr, dijo que Tailandia produciría unos 475 millones de cocos aromáticos en 2026, un 13% más que los aproximadamente 420 millones de 2025. La mayor cantidad llegará al mercado entre agosto y noviembre, con un promedio de alrededor de 1,7 millones a 2 millones de cocos diarios. Al mismo tiempo, la demanda importadora de China, un importante mercado de exportación, tendería a desacelerarse hacia finales de año.
Esta combinación puede generar un desajuste temporal entre cosecha y demanda. El departamento sostiene que la oferta debe gestionarse antes de que llegue el máximo estacional, en lugar de intervenir cuando los precios ya estén bajo presión. Una mejor planificación, clasificación y transformación permitiría alargar el periodo comercial, dirigir cada calidad al comprador adecuado y reducir la cantidad de fruta fresca que debe venderse inmediatamente.
Harmony Model abarca toda la cadena
El programa se organiza bajo el denominado The Harmony Model. En las explotaciones, los productores deberán conocer sus costes, ajustar la producción a las necesidades del comprador, eliminar gastos innecesarios y elevar la calidad. En el eslabón intermedio, los centros reforzarán el acopio conjunto, la clasificación, el procesamiento y la certificación, con especial atención a los estándares del agua de coco aromático. El desarrollo comercial incluirá tanto Tailandia como los mercados exteriores.
El modelo también promueve la reutilización de residuos del coco o su transformación en nuevos productos para generar ingresos adicionales y reducir costes. Los grupos con resultados comprobados pasarán a ser centros de referencia y mentores de otras comunidades agrícolas. La red podría así extenderse desde localidades concretas hacia otras provincias y zonas productoras. El departamento considera los 12 emplazamientos como un grupo inicial, no como la dimensión definitiva de la red nacional.
La organización puede mejorar la negociación
La política pretende superar el modelo en el que el agricultor produce y espera pasivamente la llegada de un comprador. Al agrupar volumen y gestionar la calidad de forma conjunta, las empresas comunitarias pueden negociar con procesadores y comerciantes desde una posición más sólida. El procesamiento también crea una salida para la fruta que no cumple las exigencias del segmento prémium en fresco, mientras mejores estándares podrían facilitar el acceso a mercados más exigentes.
La ejecución determinará si los centros pueden absorber volúmenes significativos durante el máximo de agosto a noviembre. Necesitarán sistemas fiables de clasificación, procesamiento y almacenamiento, relaciones estables con compradores e información clara sobre costes y demanda. Con un aumento anual previsto de 55 millones de cocos y una posible desaceleración de China a finales de 2026, la primera prueba será reducir el riesgo de precios sin incentivar una producción superior a la capacidad del mercado.