Tailandia apunta a exportar al menos 600.000 toneladas de arroz a Filipinas en 2026
Tailandia prevé exportar al menos 600.000 toneladas de arroz a Filipinas en 2026, tras un aumento interanual del 110,47 % en el primer semestre. El Gobierno y el sector arrocero negocian con autoridades e importadores filipinos para reducir barreras, mejorar la logística y promover variedades especiales.
Los envíos se duplican con creces en el primer semestre
Tailandia espera exportar al menos 600.000 toneladas de arroz a Filipinas en 2026, después del fuerte crecimiento registrado durante los primeros seis meses del año. La campaña conjunta del Gobierno y la industria busca eliminar obstáculos comerciales, reforzar los vínculos con los importadores filipinos y promover tanto variedades de gran consumo como arroces tailandeses de mayor valor.
Entre enero y junio de 2026, Tailandia envió 295.939 toneladas de arroz a Filipinas, un 110,47 % más que en el mismo periodo del año anterior, según cifras del Departamento de Comercio Exterior recogidas por Naewna y Thai PBS. El arroz blanco representó el 98,82 % del total. El arroz tailandés Hom Mali aportó el 0,97 %, el arroz glutinoso el 0,18 % y el arroz aromático tailandés el 0,03 %.
La composición de los envíos muestra que el crecimiento reciente ha dependido casi por completo del arroz blanco convencional. La mayoría de los consumidores filipinos sigue prefiriendo arroz blanco con un 25 % de grano partido, en un mercado sometido a una intensa competencia de precios. No obstante, las autoridades tailandesas detectan una demanda creciente de variedades prémium y especiales entre consumidores urbanos, restaurantes y hoteles.
Negociaciones sobre comercio y logística
Una delegación del Departamento de Comercio Exterior y de la Asociación de Exportadores de Arroz de Tailandia visitó Manila el 3 de agosto de 2026. El grupo se reunió con Food Terminal Incorporated, empresa pública filipina de comercio y logística agrícola, además de la Asociación de Importadores de Arroz de Filipinas y Philippine Rice Industry Stakeholders Movement.
Las conversaciones abordaron la situación del mercado arrocero, las políticas de seguridad alimentaria, las tendencias de la demanda importadora, las mejoras logísticas y la reducción de barreras comerciales. La delegación también se reunió con la Oficina de Industria Vegetal, responsable de las importaciones agrícolas y la seguridad alimentaria, para tratar las normas de importación y las medidas sanitarias y fitosanitarias.
Arada Fuangtong, directora general del Departamento de Comercio Exterior de Tailandia, señaló que la misión pretendía facilitar el acceso de los exportadores tailandeses al mercado filipino. La promoción incluyó arroz Hom Mali, arroz aromático Pathum Thani y otras variedades de calidad. El organismo también ve oportunidades para el arroz tailandés de textura blanda con precios competitivos y para nuevas variedades adaptadas a la demanda filipina.
La seguridad alimentaria sostiene las importaciones
Filipinas depende del arroz importado para cubrir el consumo interno, limitar la escasez asociada a la sequía y mantener la estabilidad de los precios, según el departamento tailandés. Esa dependencia convierte al país en un destino importante, aunque los proveedores deben competir en precio y especificaciones y cumplir al mismo tiempo las exigencias regulatorias.
Tailandia ha acompañado el diálogo oficial con promoción comercial directa. El departamento organizó un encuentro en el restaurante Benjarong del Dusit Manila, certificado con el sello Thai SELECT, al que asistieron más de 60 representantes de asociaciones de importadores, empresas, medios e influencers. El arroz Hom Mali y el Riceberry se sirvieron con comida tailandesa para reforzar el reconocimiento de su calidad y conectar a exportadores con compradores.
Conservar las ventas en Filipinas resulta especialmente relevante ante la fuerte competencia internacional en precios y la incertidumbre económica y geopolítica. Para cumplir el objetivo anual, Tailandia necesita enviar al menos 304.061 toneladas en el segundo semestre, ligeramente por encima del volumen de los primeros seis meses. El reto comercial consiste en sostener el negocio de gran volumen del arroz blanco y, al mismo tiempo, ampliar el mercado de los arroces aromáticos, blandos y especiales.