La sequía reduce el suministro formal de leche en Kenia y fuerza el racionamiento
Las entregas formales de leche en Kenia bajaron a 81,3 millones de litros en julio de 2026 por la sequía, el encarecimiento del alimento y las restricciones de los procesadores. Comercios de Nairobi limitan las compras y un centro lácteo elevó el precio de la leche fresca de 70 a 80 chelines kenianos por litro.
Las entregas formales prolongan su caída
La escasez de leche en Kenia ya afecta a los supermercados. Comercios de Nairobi limitan las compras porque los procesadores no consiguen suficiente leche cruda. The Star encontró estantes vacíos o con pocas existencias en varios establecimientos. Algunos consumidores solo podían adquirir un litro de leche de dispensador, mientras ciertos mayoristas restringían la leche envasada a menos de cinco bolsas, en lugar de una caja. Un establecimiento de Naivas fijó un máximo de seis bolsas por cliente.
Los datos citados por la Federación de Consumidores de Kenia, COFEK, muestran que la recepción del sector formal cayó un 5%, de 88,89 millones de litros en mayo de 2026 a 84,44 millones en junio. El volumen de junio quedó un 6,4% por debajo de los 90,24 millones de litros procesados en junio de 2025. Entre enero y junio se recibieron 513,32 millones de litros, frente a 516,34 millones durante el mismo periodo de 2025. La Junta Láctea de Kenia informó después de otro descenso del 3,7%, desde 84,4 millones de litros en junio hasta 81,3 millones en julio. Los indicios preliminares apuntan a una nueva caída en agosto.
La sequía y el alimento presionan a las granjas
La presión inmediata se concentra en los pequeños productores, responsables de cerca del 80% de la leche de Kenia. Los ganaderos informan de rendimientos diarios que han bajado de siete-nueve a cuatro-cinco litros por vaca debido al retraso de las lluvias, la pérdida de pastos y el mayor coste del alimento. Soko Directory, citando a COFEK, señaló que estos costes habían aumentado alrededor de un 45%. La Autoridad Nacional de Gestión de Sequías indicó que el 52,2% de los condados áridos y semiáridos vigilados produjo en julio menos leche que su promedio de largo plazo.
La autoridad atribuyó el descenso al deterioro de los pastos, las mayores distancias hasta el agua y la pérdida de condición del ganado. Algunos pastores trasladaron sus animales a ranchos de Taita Taveta, donde pagan 300 chelines kenianos mensuales por vaca para pastoreo y agua. Andrew Mbogo, productor del condado de Nyeri, dijo a The Star que la producción de sus dos vacas había caído casi a la mitad. En condiciones favorables obtiene unos 20 litros diarios y utiliza los pagos de la cooperativa para amortizar préstamos.
La escasez va más allá de la producción
En Waithaka Dairy Centre, la leche fresca subió de 70 a 80 chelines kenianos por litro. The Star registró precios de 54-65 chelines para la leche de larga duración y de 61-65 chelines para las marcas de leche fresca disponibles. La Junta Láctea afirmó que los precios minoristas seguían generalmente estables, aunque observó aumentos en zonas con menor oferta. La leche pasteurizada ha resultado más afectada que los productos de vida útil extendida y la leche UHT.
Los procesadores también soportan costes de combustible, problemas de capital circulante y dificultades de distribución. Solomon Maina, director ejecutivo de Kieni Dairy Products, afirmó que algunas compañías están reduciendo la leche pasteurizada para fabricar productos de mayor valor, como yogur, helado y queso. Los retrasos en los pagos pueden empujar a los ganaderos hacia el mercado informal, donde reciben 70-80 chelines por litro y cobran con rapidez. Esto explica que falte producto en las tiendas aunque continúe la producción en condados con más lluvias.
Un líder productor con un cuello de botella formal
Se ha informado de que Kenia superó a Egipto como mayor productor de leche de África, pero esa clasificación no contradice la escasez actual. La producción nacional incluye al amplio segmento de pequeños productores y al mercado informal, mientras los datos mensuales miden la leche entregada a procesadores formales. Un país puede producir grandes volúmenes y registrar menos leche envasada si disminuyen las entregas a las plantas, falla la logística o los procesadores destinan capacidad a otros lácteos.
COFEK reclama apoyo urgente con forraje y alimento, información sobre las reservas de leche en polvo y la eliminación del arancel y el IVA sobre el maíz amarillo y la soja destinados al ganado lechero. La Junta Láctea espera que la temporada de lluvias de octubre-diciembre de 2026 recupere los pastos y el suministro si las precipitaciones son suficientes. El Gobierno también distribuye enfriadores de leche y subvenciona semen sexado para mejorar los rebaños. Hasta que mejoren el clima y las entregas formales, procesadores, comercios y hogares seguirán expuestos a una disponibilidad limitada y aumentos locales de precios.
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