Productores mexicanos de nuez buscan compradores en EEUU y Europa tras los aranceles chinos
Los aranceles chinos de entre 17,8% y 51% podrían redirigir parte de la nuez mexicana al mercado nacional. Productores y comercializadores de Coahuila buscan compradores en Estados Unidos y Europa ante el riesgo de menores precios y mayores costos de fertilización.
Los aranceles alteran un canal de venta consolidado
Los productores y exportadores mexicanos de nuez buscan compradores alternativos después de que China impusiera aranceles al producto procedente de México. Según información de El Financiero recogida por VANGUARDIA, las tasas oscilan entre 17,8% y 51%. China argumentó que las importaciones del año anterior perjudicaron a su industria nacional. La medida encarece el acceso a un destino especialmente relevante para la nuez mexicana de gran tamaño y podría dejar una mayor parte de la cosecha compitiendo por compradores dentro del país.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la decisión no representa una represalia por los aranceles que México había aplicado previamente a productos asiáticos. Indicó que la Secretaría de Economía mantiene comunicación con sus homólogos chinos a través de la embajada de China en México y también con los productores. Gerardo Garza Melo, empresario nogalero de Saltillo, dijo a VANGUARDIA que China estableció plantaciones masivas durante más de dos décadas. A su juicio, los aranceles buscan proteger a los productores chinos y lograr que los compradores locales adquieran primero la cosecha nacional.
Cada calibre atiende a un mercado distinto
Los compradores chinos buscan principalmente nueces grandes de categoría jumbo, con unas 90 a 120 piezas por kilogramo, explicó Garza Melo. El norte de Coahuila produce un volumen menor de ese calibre, mientras Sonora es el principal productor mexicano de nuez con las características que demanda China. Si el acceso restringido impide que Sonora y otras regiones envíen sus volúmenes habituales, los exportadores tendrán que colocar el producto en Estados Unidos, Europa o el propio mercado mexicano.
El sureste de Coahuila ofrece una nuez diferente. La producción local registra unas 145 piezas por kilogramo, por lo que es más pequeña que la categoría jumbo preferida por los compradores asiáticos. Garza Melo destacó como ventajas el color y sabor de la almendra, su mayor contenido de aceite y la cáscara suave. Estos atributos pueden facilitar la entrada en otros canales, aunque los agricultores normalmente no exportan de forma directa. Venden la cosecha a comercializadores que cuentan con la logística, los permisos y los sistemas de refrigeración necesarios para operar en el exterior.
El exceso de oferta amenaza los precios nacionales
El riesgo inmediato es que la nuez desplazada de China permanezca en México. Garza Melo advirtió que una mayor oferta de Sonora y otros estados podría reducir los precios nacionales y los ingresos de los productores de las distintas regiones de Coahuila. Todavía no es posible calcular las pérdidas porque la temporada comercial apenas comienza. En Parras de la Fuente, los precios de las variedades criolla y Fructuoso empiezan a moverse a finales de agosto. Entre finales de septiembre y octubre llega al mercado la producción de Chihuahua y otras regiones.
El impacto arancelario coincide con un aumento de los costos y una etapa exigente del ciclo agrícola. Antes de comercializar la cosecha, las explotaciones deben atender plagas, necesidades de agua, fertilización, hongos e insectos. Garza Melo señaló que una tonelada de urea costaba alrededor de 10.000 pesos el año pasado, frente a 18.000-19.000 pesos este año. Con un destino clave más caro y los fertilizantes al alza, la capacidad de los comercializadores para abrir canales en Estados Unidos y Europa determinará tanto el volumen que llegue al mercado mexicano como el precio recibido por los agricultores.