Las importaciones serbias y búlgaras hunden la ciruela croata a €0,50 por kilogramo
Una cosecha abundante en Eslavonia ha coincidido con fuertes suministros de Serbia y Bulgaria, reduciendo el precio de compra en Croacia de €1,10 a €0,50 por kilogramo en una semana. Los productores contemplan arrancar plantaciones, mientras el almacenamiento, la transformación y la destilación ofrecen alternativas al mercado fresco.
Una cosecha abundante llega a un mercado saturado
Los productores de Eslavonia, en el este de Croacia, están recogiendo una cosecha abundante de ciruela tras tres años consecutivos de daños por heladas primaverales. Las plantaciones de las laderas de Papuk y Krndija tienen frutos grandes y dulces, con un rendimiento medio estimado de 30 a 40 kilogramos por árbol. Andrija Mitrović, productor de Lukač, dijo a HRT que la cosecha era sólida y que el estado sanitario de la fruta era satisfactorio, según informaron Poslovni.hr y SEEbiz.
La recuperación productiva no se ha traducido en una mejora equivalente de los ingresos. Los agricultores croatas sostienen que las buenas cosechas de las vecinas Serbia y Bulgaria han llevado grandes cantidades de ciruela importada al mercado nacional justo cuando la fruta de Eslavonia llega a los compradores. La coincidencia ha presionado de inmediato los canales de comercialización y los precios.
El precio de compra pierde más de la mitad
Los compradores habían acordado €1,10 por kilogramo al comenzar la campaña, pero sus ofertas cayeron a apenas €0,50 en una sola semana. Damir Bošnjak, productor de Sesvete, señaló que el precio cambiaba a diario. Mitrović afirmó que las compras llegaron a suspenderse temporalmente cuando la fruta de los países vecinos inundó el mercado croata.
La caída de €1,10 a €0,50 supone una reducción superior a la mitad de los ingresos disponibles por cada kilogramo vendido. Al mismo tiempo, faltan recolectores y han subido los precios de los fertilizantes y productos fitosanitarios. La combinación de menores precios de venta y mayores costes debilita la rentabilidad incluso en las explotaciones con buenos rendimientos.
Los productores citados por HRT atribuyen el desplome principalmente a las importaciones procedentes de Serbia y Bulgaria. Reclaman al Gobierno croata mayor protección para la producción nacional y medidas contra lo que califican de importaciones descontroladas. Sin embargo, los textos disponibles no detallan volúmenes importados, precios fronterizos ni las medidas concretas solicitadas, por lo que no permiten determinar la cuota de mercado de la fruta extranjera.
El almacenamiento y la transformación ganan peso
Mitrović advirtió que, si persisten estas condiciones, los productores podrían dejar de plantar nuevos huertos y empezar a arrancar los existentes. Un choque de precios a corto plazo se convertiría así en una reducción duradera de la capacidad productiva croata. La decisión inmediata consiste en determinar si el precio actual cubre la recolección y los insumos, sobre todo cuando los compradores no garantizan una recepción continua.
La familia Bošnjak intenta reducir su exposición al mercado fresco elaborando aguardientes de fruta y licores en una pequeña destilería equipada con apoyo de fondos europeos. Bošnjak explicó que una materia prima barata puede transformarse en destilado. La elaboración proporciona otro canal comercial y un producto menos dependiente de la corta ventana de venta de la ciruela fresca madura.
Los agricultores también esperan que finalicen una cámara frigorífica y una planta de transformación en Požega. Mitrović confía en que el proyecto ayude a los productores de frutas y hortalizas con problemas de almacenamiento y les permita vender en mejores condiciones. Sin suficiente capacidad frigorífica o industrial, la gran cosecha croata debe competir inmediatamente con los suministros regionales, lo que refuerza la posición de los compradores y reduce el tiempo disponible para negociar.