El CIC eleva la previsión mundial de cereales por el trigo y la cebada
El Consejo Internacional de Cereales elevó en 4 millones de toneladas su previsión de producción mundial para 2026-2027, hasta 2.420 millones de toneladas. Las mejores perspectivas para el trigo y la cebada compensan los recortes en maíz y sorgo, aunque la cosecha total caería un 3 % interanual.
La previsión mundial aumenta en 4 millones de toneladas
El Consejo Internacional de Cereales elevó a 2.420 millones de toneladas su previsión de producción mundial de cereales para la campaña comercial 2026-2027, informó La France Agricole. La estimación publicada el 17 de septiembre de 2026 supera en 4 millones de toneladas la proyección de agosto.
La revisión responde a unas mejores perspectivas de cosecha para el trigo y la cebada. Según el CIC, esos incrementos bastan para compensar las reducciones previstas en maíz y sorgo dentro del balance cerealista general.
Pese a la mejora mensual, la producción mundial todavía caería un 3 % respecto a 2025-2026. El CIC atribuyó la contracción interanual a menores rendimientos en Europa, América del Sur, América del Norte y Oceanía.
Las cifras apuntan así a una oferta mayor que la calculada en agosto, pero inferior a la de la campaña anterior. El deterioro regional de los rendimientos también implica efectos desiguales para productores y compradores.
Mejora la producción de trigo mientras se frena el comercio
El CIC aumentó su previsión de producción mundial de trigo desde 817 millones de toneladas en agosto hasta 820 millones. El consumo previsto se mantuvo en 826 millones de toneladas, por lo que el uso esperado supera a la producción en 6 millones.
La previsión comercial evolucionó en sentido contrario. El organismo redujo el comercio mundial de trigo de 202,6 millones a 201 millones de toneladas, debido a las fuertes perturbaciones de las exportaciones desde el mar Negro y a unos flujos internacionales excepcionalmente lentos.
La combinación de una mayor producción y una menor previsión comercial marca la diferencia entre la disponibilidad global y el acceso efectivo al grano. Puede cosecharse más trigo, pero las interrupciones en un corredor exportador principal todavía pueden limitar los volúmenes que llegan a los mercados importadores.
Los exportadores ajenos a la región del mar Negro podrían encontrar oportunidades para cubrir demanda si la logística y las condiciones comerciales lo permiten. Los importadores, entretanto, afrontan más riesgo de ejecución pese a la mejora de la cosecha mundial prevista.
Los recortes de maíz reducen el colchón de existencias
La producción mundial de maíz volvió a revisarse a la baja, desde 1.305 millones de toneladas en agosto hasta 1.301 millones. La reducción de 4 millones contrasta con las mejores perspectivas para el trigo y la cebada.
Europa explicó parte del recorte. Su previsión de cosecha de maíz bajó de 48,5 millones a 46,4 millones de toneladas, un descenso mensual de 2,1 millones.
La estimación para Estados Unidos se redujo de 406,7 millones a 401,3 millones de toneladas. Esa corrección de 5,4 millones supera la reducción neta de la cifra mundial, lo que indica que los cambios en otras regiones compensaron parcialmente los recortes estadounidense y europeo.
Como el comercio y el uso de maíz apenas variaron frente a agosto, el CIC prevé que las existencias finales disminuyan en 4 millones, hasta 289 millones de toneladas. El menor colchón podría aumentar la sensibilidad del mercado a nuevas revisiones, mientras la lentitud de las exportaciones de trigo del mar Negro continúa limitando a los compradores de cereales.