China endurece los requisitos para las frutas y hortalizas de Vietnam
China genera el 65–70 % de los ingresos por exportación del sector hortofrutícola vietnamita y eleva sus exigencias de cuarentena, residuos, trazabilidad y sostenibilidad. Los proveedores deberán digitalizar los registros agrícolas y ampliar el procesamiento y la cadena de frío.
La dependencia exportadora choca con mayores barreras
China está endureciendo los requisitos para importar frutas y hortalizas de Vietnam, lo que obliga a productores, procesadores y operadores logísticos a mejorar la trazabilidad, el control de calidad y el desempeño ambiental. Según la Asociación de Frutas y Hortalizas de Vietnam, China sigue siendo el principal mercado y aporta el 65–70 % de los ingresos totales por exportación del sector. Esta concentración convierte el cumplimiento de las normas chinas en una prioridad comercial para el delta del Mekong, una de las grandes regiones agrícolas del país.
Dang Phuc Nguyen, secretario general de la asociación, dijo en el Foro de Promoción del Comercio, la Inversión y el Turismo Vietnam-China 2026, celebrado en Can Tho, que China ya no puede considerarse un mercado poco exigente y centrado en el comercio fronterizo informal. Los controles fitosanitarios, los límites de residuos de plaguicidas y la trazabilidad del origen son cada vez más rigurosos. También aumenta la atención a la producción verde y la reducción de emisiones de carbono.
Las preferencias de los consumidores refuerzan este cambio. El Periódico Electrónico del Gobierno de Vietnam y Vietstock señalaron que los compradores de varias ciudades chinas muestran más interés por los productos ecológicos, el cultivo sostenible, las certificaciones de calidad y la trazabilidad desde la cosecha hasta el envasado. Algunos grandes importadores también priorizan proveedores con logística más verde, menor huella de carbono y envases respetuosos con el medioambiente.
El peso del producto fresco eleva la exposición
La composición de las exportaciones vietnamitas agrava los riesgos derivados de retrasos fronterizos y pérdidas de calidad. Los documentos presentados en el foro indican que las frutas y hortalizas frescas representan más del 70 % de las exportaciones sectoriales, mientras que los productos de transformación profunda rondan el 30 %. La mercancía fresca es especialmente sensible al clima, las enfermedades, el tiempo de transporte, la temperatura y la velocidad del despacho aduanero.
La asociación propone crear un “mapa de producción verde” y organizar zonas especializadas de cultivo en función de la demanda. También recomienda digitalizar la gestión de los códigos de las áreas de producción y reforzar los controles para limitar el fraude de origen. Un registro fiable desde la finca hasta la planta de envasado ayudaría a cumplir las normas y proteger la reputación del producto vietnamita.
Otra respuesta es procesar más cerca de las zonas productoras. Las empresas pueden ampliar su oferta desde la fruta fresca hacia productos congelados, fruta liofilizada, zumos concentrados, alimentos nutricionales y aceites esenciales obtenidos de subproductos agrícolas. Estas categorías alargan la vida útil, reducen la presión de venta en plena cosecha y limitan pérdidas cuando se ralentizan el transporte o el despacho fronterizo.
Can Tho busca inversión en logística y procesamiento
Los documentos del foro plantean invertir en almacenes frigoríficos de tránsito en Can Tho y mejorar las conexiones por carretera, mar, ferrocarril y aire. La ciudad busca capital para logística, centros de distribución, procesamiento profundo de productos agrícolas y acuáticos, comercio electrónico, digitalización y tecnología verde. También quiere conectar empresas locales con importadores y distribuidores chinos de productos agrícolas, frutas, arroz, derivados del arroz, mariscos y alimentos procesados.
El foro se celebró del 18 al 19 de septiembre en Can Tho y esperaba reunir a más de 300 empresas de ambos países. Incluyó reuniones empresariales, presentaciones, firmas de cooperación y visitas a parques industriales, fábricas y zonas productoras. Las autoridades medirán el resultado por los memorandos, contratos, pedidos, proyectos de inversión y alianzas duraderas que surjan. Para el sector vietnamita, el reto es convertir su escala productiva en un suministro fiable, documentado y con temperatura controlada que siga cumpliendo las normas chinas.