China impone un arancel adicional del 55% tras agotarse la cuota de carne bovina de Brasil
China aplicará desde el 1 de octubre un arancel adicional del 55% a la carne bovina brasileña que supere la cuota anual de 1,1 millones de toneladas. Sumado al arancel básico del 12%, el gravamen total llegará al 67% y aumentará la presión sobre los exportadores brasileños.
El agotamiento de la cuota activa un arancel mayor
China comenzará a aplicar un arancel adicional del 55% a las importaciones de carne bovina brasileña después de que los envíos de Brasil alcanzaran la cuota anual de 1,1 millones de toneladas. La medida entra en vigor el 1 de octubre y añade una importante restricción para el mayor exportador mundial de carne bovina.
El Ministerio de Comercio de China informó que Brasil había agotado su asignación anual. Los embarques que superen la cuota quedarán sujetos al arancel adicional anunciado por Pekín en enero para proteger a la ganadería china de la presión asociada al aumento de las importaciones.
El recargo del 55% se sumará al arancel básico de importación del 12%. El gravamen total sobre la carne bovina brasileña que exceda la cuota alcanzará así el 67%, lo que reducirá drásticamente la viabilidad comercial de nuevos envíos si exportadores, importadores o proveedores no absorben parte del coste adicional.
China se resiste al uso de cuotas ajenas
China es el mayor comprador de carne bovina de Brasil, por lo que las restricciones de acceso afectan directamente a los volúmenes exportados, los precios del ganado y los márgenes de los procesadores. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que Uruguay había permitido a Brasil utilizar la parte no aprovechada de su cuota para continuar abasteciendo a China. Sin embargo, fuentes del sector señalaron que Pekín no había aprobado el uso de la cuota uruguaya por parte de Brasil ni para el año en curso ni para el siguiente.
Según una información de Reuters citada por Asharq Al-Awsat, Pekín ya había rechazado en mayo varios intentos brasileños de obtener permiso para utilizar las cuotas de otros países. Las fuentes del sector consideran improbable que China acepte estos acuerdos aunque Brasil negocie directamente con países que dispongan de volúmenes sin utilizar. El Ministerio de Comercio chino no ha comentado públicamente esas solicitudes.
Los exportadores esperan la decisión sobre 2027
La atención se centra ahora en la posible ampliación del sistema de cuotas de importación de carne bovina hasta 2027. La decisión de Pekín se espera antes de final de año e influirá en los planes de producción, compras y ventas de la ganadería y la industria cárnica brasileñas. También determinará si la restricción actual queda como una interrupción temporal de fin de año o se convierte en un límite duradero al acceso al principal mercado exterior de Brasil.
La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne, Abiec, prevé que las exportaciones totales de carne bovina del país disminuyan un 10% en 2026 frente al año anterior, debido a las restricciones chinas y a medidas similares adoptadas recientemente por la Unión Europea. La previsión obliga a los proveedores brasileños a buscar destinos alternativos, aunque sustituir rápidamente la demanda china con una escala y unos precios comparables será difícil.
Para China, el sistema arancelario abre espacio a los ganaderos nacionales al encarecer las importaciones que excedan la cuota. También puede beneficiar a proveedores extranjeros que todavía dispongan de asignaciones propias, pero el rechazo a las transferencias limita la capacidad de Brasil para mantener sus flujos mediante acuerdos bilaterales. Los exportadores brasileños deberán elegir entre pagar un gravamen total del 67%, retrasar los embarques, desviar las cargas o negociar precios menores a lo largo de la cadena.