Castellón reduce un 21% sus exportaciones de mandarinas y clementinas
Castellón exportó 205.021 toneladas de mandarinas y clementinas entre septiembre de 2025 y junio de 2026, un 21% menos interanual. La menor producción coincide con una competencia creciente de Sudáfrica y Turquía en la Unión Europea.
Los envíos de pequeños cítricos pierden 54.451 toneladas
Las exportaciones de mandarinas y clementinas de Castellón descendieron con fuerza durante la última campaña citrícola por la menor disponibilidad de fruta y el aumento de la competencia en la Unión Europea. Según los datos de comercio exterior del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa recogidos por Castellón Plaza, la provincia exportó 205.021 toneladas entre septiembre de 2025 y junio de 2026. En el mismo periodo de la campaña anterior había comercializado 259.472 toneladas.
La pérdida interanual fue de 54.451 toneladas, equivalente al 21%. El descenso resulta especialmente relevante para Castellón porque las mandarinas y clementinas constituyen uno de los pilares de su citricultura, con un peso destacado de la variedad Clemenules en la producción provincial.
La contracción de los pequeños cítricos superó la registrada por el conjunto de las exportaciones citrícolas de la provincia. Al añadir las naranjas, Castellón vendió al exterior 432.330 toneladas durante los primeros diez meses de la campaña, frente a 514.381 toneladas en el mismo periodo de 2024/25. La diferencia fue de 82.051 toneladas, casi un 16% menos.
La facturación cae menos que el volumen
Los ingresos también disminuyeron, aunque menos que los envíos físicos. Las exportaciones de mandarinas y clementinas generaron €291,15 millones, frente a €351,32 millones en la campaña anterior, con una reducción del 17,1%. La facturación conjunta de naranjas y pequeños cítricos se situó en €518,06 millones, comparada con €598,96 millones un año antes, un 13,5% menos.
La diferencia entre la evolución del volumen y la del valor apunta a un mayor valor medio por tonelada exportada. En pequeños cítricos, la caída del tonelaje superó en casi cuatro puntos porcentuales el descenso de la facturación. Esa evolución amortiguó el impacto sobre los ingresos, pero no compensó la pérdida de más de una quinta parte del volumen exportado.
Castellón Plaza relaciona la reducción de los envíos con una campaña de menor aforo y menor disponibilidad de fruta. Las organizaciones agrarias llevan varias campañas alertando de una pérdida de capacidad productiva por el envejecimiento de las plantaciones, el abandono de parcelas, las plagas y enfermedades y la falta de relevo generacional. Los problemas de rentabilidad en algunas explotaciones también favorecen el abandono y reducen el potencial productivo futuro.
Los proveedores extracomunitarios ganan terreno en la UE
La menor oferta local coincide con más competencia en la UE, el principal destino de los cítricos de Castellón. Los países extracomunitarios ya aportan el 36,9% de la oferta de pequeños cítricos comercializada en el bloque, frente al 15% de hace una década. Sudáfrica y Turquía han aumentado especialmente su presencia durante la campaña actual.
Sudáfrica se ha convertido en el principal proveedor extracomunitario de pequeños cítricos, mientras Turquía ha elevado con fuerza sus envíos. El cambio aumenta la presión sobre productores y exportadores valencianos cuando Castellón dispone de menos fruta para atender a sus clientes nacionales e internacionales.
La Unió Llauradora i Ramadera ha pedido activar la cláusula de salvaguardia incluida en el Acuerdo de Asociación Económica de la UE con Sudáfrica. La organización planteó la demanda después de que los envíos sudafricanos de mandarinas a la UE crecieran un 117% en los últimos cinco años. La cadena citrícola de Castellón afronta así un doble reto: recuperar capacidad productiva y conservar cuota en un mercado europeo con una presencia creciente de orígenes competidores.