Los ataques rusos a puertos del Danubio frenan el grano ucraniano
El ataque ruso contra Izmail aumenta la presión sobre una vía alternativa clave para las exportaciones ucranianas de cereales. Los envíos cayeron un 76 % en las dos primeras semanas de agosto, mientras las interrupciones portuarias elevan los costes y los riesgos de suministro.
El ataque a Izmail presiona un corredor cerealista clave
Rusia atacó el puerto ucraniano de Izmail, en el Danubio, durante la noche del 12 al 13 de agosto. La operación se suma a una serie de ataques contra la infraestructura cerealista del país. Izmail es un importante centro de exportación agrícola y una de las principales alternativas a los grandes puertos del mar Negro. Los daños o las interrupciones operativas reducen directamente la capacidad de Ucrania para enviar trigo y maíz a compradores extranjeros.
La presión no se limita a las instalaciones ucranianas. Ucrania también ha atacado infraestructura rusa, incluido Novorossiysk, uno de los principales puertos cerealistas de Rusia en el mar Negro. RFI señala que las perturbaciones simultáneas afectan a dos de los mayores proveedores mundiales de trigo y maíz, lo que aumenta la incertidumbre para los compradores dependientes de cargamentos del mar Negro.
Las exportaciones caen mientras la cosecha llena los silos
Las exportaciones ucranianas de cereales disminuyeron un 76 % en las dos primeras semanas de agosto frente al mismo periodo del año anterior, según RFI. La caída coincide con una fase importante para los embarques, mientras avanza la cosecha de trigo y comienzan a llenarse los silos. Ante la falta de salidas, algunos agricultores ucranianos se ven obligados a vender el grano con pérdidas.
El impacto inmediato va más allá de los operadores portuarios y las compañías comerciales. Las explotaciones necesitan los ingresos de la cosecha para cubrir sus costes actuales y financiar la siembra y otras labores de la próxima campaña. Si el cereal continúa acumulándose y los precios internos permanecen deprimidos, algunos productores podrían quedarse sin capital circulante pese a que el país dispone de una cosecha considerable.
Las rutas alternativas aportan solo una capacidad parcial
Ucrania puede transportar parte del grano por ferrocarril, carretera y el Danubio, pero estas rutas no sustituyen por completo los volúmenes gestionados por las grandes terminales del mar Negro. Según autoridades ucranianas citadas por RFI, los corredores alternativos solo podrían cubrir a largo plazo alrededor de la mitad de la capacidad mensual de los puertos del mar Negro. Además, añaden un coste logístico estimado de entre 45 y 50 dólares por tonelada.
La ampliación de la red ferroviaria, los puertos del Danubio, las instalaciones de almacenamiento y las terminales en las fronteras europeas puede aliviar el cuello de botella. Sin embargo, esas inversiones no pueden absorber de inmediato los millones de toneladas que normalmente pasan por las terminales marítimas. La falta de capacidad reduce las opciones de los exportadores, debilita los precios pagados al agricultor y resta competitividad al grano ucraniano por el mayor coste del transporte.
Chicago reacciona al riesgo del mar Negro
Tras los últimos ataques, el trigo avanzó un 3,65 % en la Bolsa de Chicago y el maíz también subió, informó RFI. Los compradores que pierdan parte del suministro del mar Negro podrían tener que buscar volúmenes adicionales en otras regiones, entre ellas Estados Unidos. Las rutas más largas y el cambio de origen pueden elevar los costes de flete y compra incluso si sigue habiendo cereal disponible en el mercado mundial.
La exposición es especialmente elevada para los países importadores de África y Oriente Medio que dependen en gran medida de proveedores del mar Negro. Una reducción prolongada de los envíos rusos o ucranianos puede recortar la disponibilidad y encarecer los alimentos al mismo tiempo. Para Ucrania existe otro riesgo: el atasco exportador podría convertirse en un problema duradero de producción si los agricultores no generan suficiente liquidez para financiar las siguientes campañas.