La zafra de caña de azúcar de Venezuela crece un 4,5% hasta 7,7 millones de toneladas
Venezuela procesó 7,7 millones de toneladas de caña de azúcar en la zafra 2025-2026, un 4,5% más que en el ciclo anterior. El Gobierno afirma que la recuperación de siete centrales estatales ayudó a reducir las importaciones complementarias al 20% de las necesidades de consumo interno.
La zafra cierra con un crecimiento del 4,5%
La industria azucarera de Venezuela procesó 7,7 millones de toneladas de caña durante la zafra 2025-2026, un aumento del 4,5% frente al ciclo anterior, según Banca y Negocios. El ministro de Agricultura Productiva y Tierras, Vladímir Padrino López, anunció el resultado durante una inspección de la central Azucarera Río Turbio, en el estado Lara.
El incremento prolonga una recuperación que, según el ministro, ha permitido al sector azucarero crecer un 16% en los últimos cinco años. Padrino López presentó el dato como parte de una tendencia sostenida y no como un avance anual aislado. También situó al azúcar entre las actividades con mayor dinamismo dentro de la agroindustria venezolana.
La cifra corresponde a la caña recibida para molienda, no al volumen final de azúcar refinada. No se publicaron datos sobre la producción de azúcar, el rendimiento agrícola, la superficie sembrada o la tasa de recuperación industrial. Por ello, todavía no es posible traducir directamente el aumento de la caña procesada en una cantidad adicional de azúcar disponible para el mercado interno.
La recuperación industrial reduce la dependencia importadora
Padrino López afirmó que las importaciones complementarias han bajado hasta representar el 20% del volumen necesario para cubrir el consumo nacional. Esto indica que la producción local abastece una mayor parte de la demanda. Sin embargo, Banca y Negocios no precisó el volumen absoluto importado, los países proveedores ni el período utilizado para comparar la reducción.
El Gobierno atribuye la mejora al aumento de la capacidad de molienda y refinación de siete centrales azucareras administradas por el Estado. Las alianzas estratégicas con empresas privadas han respaldado trabajos en calderas, patios de recepción de caña y líneas de molienda y refinación. Estas inversiones buscan eliminar cuellos de botella en una cadena donde la continuidad operativa es fundamental, ya que la caña debe procesarse poco después de su cosecha.
La recuperación también depende del suministro de los cañicultores y de una mejora del rendimiento agrícola. Padrino López destacó la función de los productores y señaló que elevar el rendimiento sigue siendo uno de los principales desafíos. La fuente no informó sobre el volumen procesado por cada central, la utilización de capacidad o la identidad de los socios privados, lo que impide conocer cómo se distribuye la recuperación entre las zonas productoras.
La próxima zafra comenzará en noviembre
El sector se prepara para la próxima zafra, cuyo inicio está previsto para noviembre. El objetivo declarado por el Gobierno es seguir elevando el rendimiento y la producción sin comprometer el abastecimiento nacional. Para productores y procesadores, la próxima prueba será coordinar una mayor oferta de campo con operaciones fiables de molienda y refinación. Para compradores e importadores de azúcar, un nuevo aumento de la producción local podría reducir la demanda de suministros externos, aunque el alcance dependerá de la recuperación efectiva de azúcar y del nivel de consumo interno.
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