La UE aprueba destilar excedentes de vino tinto y rosado alemán
Alemania ha obtenido la autorización de la UE para convertir en alcohol industrial excedentes de vino tinto y rosado de Rheinhessen y Württemberg. La medida, dotada con 14,16 millones de euros, podría retirar unos 24 millones de litros y comenzaría en el cuarto trimestre de 2026.
La UE autoriza la intervención del mercado
La Comisión Europea ha aprobado la solicitud alemana para aplicar una destilación de crisis a los excedentes de vino tinto y rosado de Rheinhessen y Württemberg. El vino que no encuentre salida en los canales habituales podrá transformarse en alcohol de alta graduación para usos industriales, como desinfectantes y productos energéticos, incluido el bioetanol.
El Ministerio de Viticultura de Renania-Palatinado indicó que el programa busca reducir el exceso existente de tintos y rosados y aliviar la presión sobre el mercado. Según Welt y Lomazoma, la intervención responde a una petición previa de Renania-Palatinado y Baden-Württemberg para que el Gobierno federal solicitara ayuda extraordinaria de la reserva agrícola de la UE.
El alcohol obtenido no podrá utilizarse en las industrias alimentaria o de bebidas. El ministerio explicó que esta restricción pretende evitar distorsiones de la competencia. Su uso quedará limitado a desinfectantes y productos energéticos, entre ellos el bioetanol que puede formar parte del combustible E10.
Los fondos cubren unos 24 millones de litros
Los viticultores participantes recibirán 0,43 euros por cada litro de vino tinto o rosado enviado a destilación industrial. Se añadirán 0,16 euros por litro para cubrir la logística y el proceso de destilación. La UE aportará 14,16 millones de euros, equivalentes a un volumen máximo de unos 24 millones de litros, de acuerdo con Welt y Lomazoma.
El programa admite vinos de la cosecha de 2025 y de años anteriores. Las autoridades federales y regionales alemanas deben establecer ahora el marco jurídico para aplicarlo. La ministra de Viticultura de Renania-Palatinado, Christine Schneider, señaló que el inicio se prevé actualmente para el cuarto trimestre de 2026.
Schneider calificó la autorización de la Comisión como una señal importante para las empresas vitivinícolas y afirmó que la destilación puede ofrecer alivio a corto plazo en un mercado tensionado. El objetivo general sigue siendo equilibrar la oferta y la demanda, no crear una salida alternativa permanente para la producción de vino.
La caída del consumo presiona a los productores
La medida llega mientras el consumo de vino disminuye en toda Europa. El ministerio señaló como causas la inflación, el envejecimiento de la población, los cambios en los hábitos de consumo y una mayor sensibilidad de los compradores al precio. Según sus datos, la superficie actual de viñedo genera una oferta que supera ampliamente la demanda, lo que deja a los productores con existencias sin vender y peores condiciones de mercado.
Württemberg es la cuarta región vitivinícola de Alemania, según el Instituto Alemán del Vino, y las variedades tintas representan el 65 % de las cultivadas allí. Ese perfil productivo aumenta su exposición al excedente que aborda el programa. La destilación de crisis ofrece a los operadores elegibles una vía subvencionada para reducir las existencias antiguas, mientras que la limitación al uso industrial impide que el alcohol recuperado vuelva a los mercados del vino o de los alimentos.
Análisis completo del mercado