La restricción de Tailandia deja sin mercado 20.000 toneladas de aguacate birmano
Unas 20.000 toneladas de aguacate de Myanmar necesitan compradores porque Tailandia no autoriza su entrada mientras sigue pendiente un análisis de riesgo de plagas. El sector busca elevar el consumo interno y acceder a China y otros cuatro mercados.
El acceso a Tailandia sigue bloqueado
Unas 20.000 toneladas de aguacate de Myanmar afrontan un mercado incierto después de que Tailandia detuviera su entrada, informó Democratic Voice of Burma citando a la Asociación de Productores y Exportadores de Aguacate de Myanmar, MAVO. Tailandia ha sido el principal destino exterior de la fruta, por lo que los agricultores cuentan con pocas alternativas inmediatas al comenzar la temporada 2026-2027.
Según un representante de MAVO citado por DVB, Tailandia no concede la autorización de importación porque todavía no ha completado el análisis de riesgo de plagas, o PRA. Las más de 20.000 toneladas enviadas habitualmente a ese país podrían acumularse en Myanmar si no aparecen otros compradores. El excedente presionaría a la baja los precios internos y elevaría las pérdidas de los productores.
El obstáculo afecta al acceso fitosanitario formal, no solo a la demanda comercial. El PRA permite al país importador identificar amenazas para la sanidad vegetal y fijar condiciones que eviten la entrada de plagas con productos agrícolas. Sin la aprobación tailandesa, los exportadores birmanos no pueden recurrir a su canal habitual durante la cosecha actual.
El procedimiento de acceso está estancado
Myanmar remitió a Tailandia información técnica de acceso al mercado en 2023 e intentó coordinar la continuación del PRA necesario para exportar aguacates oficialmente. Según DVB, la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria de Tailandia, NPPO, no respondió. La fuente no indicó cuándo podría concluir la evaluación ni cuándo se reanudarían los envíos.
La falta de un calendario definido aumenta el riesgo comercial de un producto perecedero. Agricultores y comerciantes necesitan encontrar compradores durante la temporada; cualquier demora reduce su capacidad negociadora y eleva el volumen ofrecido en el mercado nacional. La mayor presión recae sobre los productores que dependían de Tailandia y no habían desarrollado varios destinos de exportación.
Consumo interno y mercados alternativos
MAVO prepara campañas para aumentar el consumo nacional de las cerca de 20.000 toneladas que no pueden enviarse a Tailandia. La medida puede absorber parte de la cosecha, pero la advertencia de la asociación indica que la demanda local quizá no baste para impedir el exceso de oferta, la caída de precios y las pérdidas agrícolas.
El sector también busca autorización para exportar a China y trabaja para obtener durante esta temporada la certificación de la Administración General de Aduanas china, GACC. El acceso a ese gran mercado vecino ofrecería una alternativa relevante, aunque la fuente no aclara si la aprobación llegará antes de que deba venderse la fruta afectada.
Los exportadores estudian además India, Singapur, Malasia y Rusia. A largo plazo, estos mercados podrían reducir la dependencia de Tailandia, pero cada uno exige acceso regulatorio, logística y compradores. Esta temporada, la cuestión central es si la promoción interna y los nuevos destinos podrán absorber más de 20.000 toneladas antes de que el descenso de precios traslade a los agricultores la mayor parte del coste de la restricción.