La sequía en Austria obliga a sacrificar las primeras reses por falta de alimento
El calor y la sequía excepcionales han reducido los pastos de Austria y obligan a consumir el heno reservado para el invierno. Algunos ganaderos ya sacrifican vacas, mientras la mayor oferta en mataderos presiona los precios.
Los pastos secos mantienen al ganado en los establos
Los ganaderos austriacos han comenzado a sacrificar reses porque el calor y la sequía excepcionales frenan el crecimiento de los pastos y agotan el alimento disponible. Según Abendzeitung München, el Ministerio de Agricultura y Silvicultura de Austria señaló que julio de 2026 volvió a ser demasiado cálido y excepcionalmente seco.
Andreas Hetzlinger, de la organización de productores lácteos IG Milch, declaró a Krone que las vacas ya no salían a pastar porque no crecía alimento y las temperaturas eran demasiado altas. Los animales permanecen en los establos y consumen el heno que las explotaciones habían almacenado para el próximo invierno.
La situación provoca una escasez inmediata y crea un segundo riesgo para los próximos meses. Gastar las reservas invernales durante el verano deja menos alimento para la temporada fría, mientras la persistencia de la sequía dificulta reponerlas. Según Krone, algunos ganaderos ya han enviado varias vacas al matadero porque se quedan sin alimento. La radiotelevisión pública ORF también ha informado de los primeros sacrificios de emergencia.
La sequía europea dificulta comprar alimento
Adquirir suministros adicionales ya no constituye una solución fiable. Stefan Scheipl, miembro de IG Milch y propietario de una granja ecológica de leche de heno en Flachgau, afirmó que la sequía generalizada en media Europa ya impedía comprar más alimento.
La extensión regional del fenómeno obliga a las explotaciones austriacas a competir por unas existencias limitadas, en lugar de recurrir a mercados vecinos no afectados. La presión es especialmente intensa para los productores de ganado bovino, que necesitan forraje suficiente para mantener los rebaños durante el invierno. IG Milch pide por ello reservar las existencias de maíz restantes como alimento alternativo para rumiantes.
La reducción de los rebaños también empieza a repercutir en el mercado bovino. Scheipl indicó que los mataderos ya advertían de una mayor oferta y de precios a la baja. Los productores se ven así obligados a vender animales en un mercado debilitado justo cuando los costes de la sequía y la falta de alimento exigen decisiones rápidas.
El bajo precio de la leche agrava la presión financiera
Reinhard Üblacker, representante de IG Milch en Neuhofen an der Ybbs, calificó las condiciones de situación absolutamente excepcional, agravada por los malos precios de la leche. Aseguró que las explotaciones carecían de reservas financieras para afrontar la emergencia. Los débiles ingresos lácteos, la escasez de alimento y la caída del precio del ganado amenazan conjuntamente la viabilidad de los negocios afectados.
IG Milch reclama un paquete de apoyo que incluya una compensación por sequía de 300 euros por unidad de ganado mayor en las regiones afectadas, financiada mediante el fondo para catástrofes. También propone que la Cámara de Agricultura cree una bolsa nacional de alimentos para animales y que se preserve el maíz disponible para el ganado bovino y otros rumiantes.
El ministro de Agricultura, Norbert Totschnig, afirmó que el último informe sobre el balance hídrico confirmaba la creciente presión del cambio climático sobre los recursos de agua. Definió la situación como grave, pero manejable. El alivio inmediato sigue siendo incierto: la previsión de GeoSphere Austria no contempla una posible moderación del calor antes de la segunda semana de agosto.