La campaña 2025/2026 golpeada por el clima pone en duda la viabilidad del aguacate marroquí
Agence Ecofin informa de que la campaña 2025/2026 del aguacate en Marruecos se vio muy afectada por incidencias climáticas, lo que abre interrogantes sobre la viabilidad económica de un cultivo convertido en fuente importante de divisas para la fruticultura del país. El debate se centra en el coste del riego y en la previsibilidad del suministro.
La industria marroquí del aguacate afronta dudas sobre su viabilidad económica a largo plazo tras una campaña 2025/2026 muy alterada por el clima, según Agence Ecofin. La publicación describe el aguacate como una fuente importante de ingresos de exportación para el sector frutícola marroquí y señala que las incidencias climáticas pesaron sobre la temporada.
Una campaña marcada por el clima
Agence Ecofin informa de que la campaña 2025/2026 del aguacate en Marruecos se vio muy afectada por incidencias climáticas. La publicación plantea las consecuencias como una cuestión de viabilidad económica del sector y no solo como una cosecha más débil, un matiz que traslada el debate del rendimiento estacional al propio modelo de negocio del cultivo.
En un cultivo leñoso perenne, el daño climático rara vez se limita a un año. El estrés térmico, la floración irregular y las restricciones de riego se arrastran a los ciclos siguientes, de modo que una campaña alterada puede significar volúmenes menores y menos previsibles durante varias temporadas. Para los exportadores que cierran programas con la distribución europea con meses de antelación, esa falta de previsibilidad cuesta tanto como la pérdida de volumen, porque los contratos incumplidos suelen cubrirse con otros orígenes.
El agua es la restricción determinante
El aguacate figura entre los cultivos arbóreos más exigentes en agua de la horticultura marroquí, y su expansión se ha discutido justamente por ese motivo. El riego determina tanto el rendimiento como el calibre del fruto y, en una temporada marcada por incidencias climáticas, es además el insumo más caro y más racionado.
Esa estructura de costes explica por qué se habla de viabilidad. Las plantaciones se financian contra una década o más de envíos y el capital se invierte mucho antes de la primera cosecha comercial. Cuando el agua escasea o encarece, el coste por kilogramo sube incluso en años de producción normal, y lo primero que se estrecha es el margen entre el coste en campo y el precio de exportación.
Qué significa para el comercio exportador
El aguacate marroquí se vende principalmente en mercados europeos, donde compite con oferta de otros orígenes a lo largo de todo el calendario. Los tiempos cortos de transporte y la disponibilidad en contraestación han sido sus ventajas comerciales, y ambas dependen de volúmenes constantes más que de un único año fuerte. Por eso una campaña alterada por el clima pone a prueba tanto las cuentas como la posición ante los compradores. Varias variables marcarán el rumbo:
- Continuidad de volúmenes: si tras la alteración de 2025/2026 llega una campaña 2026/2027 normal o un descenso de varias temporadas.
- Política del agua: cómo se asignan los cupos de riego a los cultivos de exportación intensivos en agua.
- Decisiones de plantación: si la inversión en nuevas fincas se frena en favor de mejorar las plantaciones y los sistemas de riego existentes.
- Respuesta de los compradores: si los importadores europeos reequilibran sus programas hacia orígenes alternativos.
El artículo de Agence Ecofin no describe un sector fracasado, sino una actividad cuya economía está siendo puesta a prueba por la variabilidad climática. Para productores, centrales de confección e importadores, la pregunta práctica es si el cultivo puede mantener su posición de costes en un país donde el agua es el insumo más escaso. La respuesta se verá en el ritmo de nuevas plantaciones y en la regularidad de los envíos de las próximas campañas, no en el resultado de una sola temporada.