Irán sopesa importar arroz durante la cosecha del norte
El Ministerio de Agricultura de Irán ha decidido levantar la restricción estacional a las importaciones de arroz durante la cosecha del norte. Los importadores buscan evitar escasez y nuevas subidas de precios, mientras los productores alertan sobre una menor capacidad de negociación de los agricultores.
La política estacional vuelve al centro del mercado iraní del arroz
La decisión de Irán de levantar la tradicional restricción estacional a las importaciones de arroz durante la cosecha en las provincias del norte ha reabierto una antigua disputa sobre abastecimiento, precios al consumidor y protección de los productores nacionales. La medida del Ministerio de Agricultura modifica una política concebida para proteger a los agricultores cuando el nuevo arroz iraní llega al mercado.
Hamshahri Online informa de que los partidarios consideran la continuidad de las importaciones una defensa contra la escasez y el alza de precios. Los detractores sostienen que la entrada de arroz extranjero al mismo tiempo que la cosecha nacional reduce la capacidad de los agricultores para vender en condiciones aceptables el fruto de un año de trabajo.
Los importadores señalan riesgos logísticos y de suministro
Majidreza Khaki, secretario de la Asociación de Importadores de Arroz de Irán, afirmó que las importaciones cayeron de forma significativa en los primeros 4 meses del año frente al mismo periodo del año anterior. El país afrontó limitaciones para asegurar el suministro, aunque el informe no ofrece volúmenes ni un porcentaje de descenso.
Khaki atribuyó el mayor riesgo a la situación regional, los problemas de transporte y los retrasos en el pago de las obligaciones en divisas con los importadores. A su juicio, cerrar el canal de importación podría provocar escasez y nuevas subidas de precios en los próximos meses. Mantenerlo abierto funcionaría así como respaldo del suministro, no solo como una oferta competidora durante la cosecha.
También argumentó que el arroz importado y el iraní no atienden necesariamente al mismo segmento. Algunos hogares no pueden pagar el producto nacional debido a su nivel de ingresos, por lo que el arroz extranjero constituye una alternativa más asequible. Desde esta perspectiva, restringir las importaciones aumentaría la presión sobre los consumidores sensibles al precio, aunque ofreciera apoyo temporal a los productores locales.
Los productores temen una menor demanda en origen
El productor de arroz Amir Aghajanian señaló que la restricción estacional busca proteger a los agricultores en el momento más delicado del ciclo productivo. Cuando empieza a llegar el arroz nuevo, deben comercializar una cosecha que representa un año de trabajo. Si el producto importado entra al mismo tiempo, afirmó, pierden capacidad de venta y asumen una parte considerable del coste de estabilizar el mercado.
Mohammad Mokhtariani, responsable de la Asociación de Proveedores y Productores de Arroz, indicó que la experiencia del año pasado también debe orientar la decisión. Las previsiones de que la producción nacional cubriría la demanda llevaron a restringir las importaciones, pero después se comprobó que la cosecha era inferior a lo estimado. Según su relato, el déficit de oferta contribuyó a la escasez y a un fuerte aumento de los precios.
La elección depende, por tanto, del momento y la precisión de las estimaciones de oferta. Mantener las importaciones puede proteger frente a disrupciones comerciales y una cosecha inesperadamente pequeña, pero las llegadas mal programadas pueden presionar los precios nacionales durante la principal campaña de venta. Las autoridades deben equilibrar el arroz asequible para los consumidores de menores ingresos con los ingresos de los productores del norte, sin que la fuente aporte cifras de producción prevista, consumo o volumen de importación programado.