Indonesia declara autosuficiencia en azúcar y orienta la caña al bioetanol
Indonesia declaró oficialmente la autosuficiencia en azúcar de consumo, según un comunicado del Ministerio de Agricultura difundido por Warta Ekonomi. El viceministro Sudaryono busca intensificar la producción de caña para abastecer azúcar refinado, azúcar industrial y bioetanol, y reducir las importaciones de azúcar industrial refinado.
Yakarta afirma que ya no necesita importar azúcar de mesa
Indonesia declaró oficialmente la autosuficiencia en azúcar de consumo, según anunció el gobierno mediante un comunicado del Ministerio de Agricultura (Kementan) recogido por Warta Ekonomi el miércoles. El viceministro de Agricultura, Sudaryono, afirmó que la industria azucarera nacional registró resultados positivos y aseguró el estatus de autosuficiencia en el segmento de azúcar de mesa que consumen los hogares.
Se trata de una señal notable de uno de los mayores importadores de azúcar del mundo. Sudaryono atribuyó el logro a mejoras sostenidas de la productividad en el campo y dijo que el gobierno seguirá trabajando con los agricultores para elevar los rendimientos.
La caña se orienta a la refinación y al bioetanol
Según Warta Ekonomi, Yakarta destina ahora la producción adicional de caña a usos industriales y no al mercado de los hogares, que asegura ya está cubierto. Sudaryono señaló que la producción de caña aún debe crecer mediante la intensificación para atender la demanda de azúcar refinado y azúcar industrial, incluidas las necesidades de biocombustible o bioetanol. Añadió que, además de la caña, el bioetanol también se produce a partir de maíz y yuca.
El gobierno apunta a este cultivo de plantación como principal materia prima del bioetanol, dentro de una hoja de ruta energética nacional ejecutada de forma conjunta por varios organismos. Kementan indicó que el éxito de esta agenda debería reducir la dependencia del país de las importaciones de azúcar industrial refinado.
Intensificación y cooperativas de pequeños productores
Sudaryono dijo que el ministerio sigue impulsando su programa de intensificación en las tierras de caña de los pequeños productores (rakyat), con aumentos de volumen orientados a abastecer a la industria secundaria. La prioridad actual, afirmó, es una alta productividad, agricultores prósperos y una cadena de suministro gestionada mediante cooperativas para que los bienes circulen con mayor eficiencia entre el campo y la ciudad.
El bienestar de los agricultores, agregó, se eleva mejorando tanto la productividad del cultivo como el rendimiento en azúcar (rendemen). La productividad por hectárea y el rendemen siguen subiendo, dijo Sudaryono, y una mayor productividad y rendemen suponen más producción de azúcar y costos más eficientes. El objetivo declarado son precios del azúcar más competitivos sin mermar los ingresos de los agricultores.
Qué significa para el comercio
Para importadores y exportadores, la señal es doble. Si Indonesia realmente cubre en casa la demanda de azúcar de los hogares, una de las fuentes de demanda importadora más estables de Asia podría debilitarse con el tiempo. Pero el propio planteamiento de Yakarta deja claro que el azúcar refinado e industrial —los grados que usan los fabricantes de alimentos y bebidas— siguen dependiendo en parte de las importaciones, y que cerrar esa brecha es un objetivo de política declarado. El giro paralelo de la caña hacia el bioetanol suma un segundo demandante de la misma materia prima y vincula el balance azucarero al programa de biocombustibles. El Ministerio no publicó cifras de tonelaje, precios ni volúmenes de importación junto al comunicado.
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