Exportadores turcos de cerezas esperan la reapertura del mercado chino
Los exportadores turcos esperan que China reabra su mercado a las cerezas tras la visita de una delegación técnica en junio. El acceso a un mercado que importa unas 600.000 toneladas anuales podría impulsar la recuperación después de que las exportaciones turcas bajaran de 67.000 toneladas en 2024 a 6.000 toneladas el año pasado.
Expertos chinos revisan la cadena de suministro turca
Los exportadores turcos de fruta fresca son más optimistas sobre la reapertura del mercado chino a sus cerezas después de que una delegación técnica completara sus inspecciones en Turquía. China, el mayor importador mundial de cerezas, no compra este producto a Turquía desde la pandemia, un periodo de unos cinco años, según Ekonomi Gazetesi.
Especialistas de la Administración General de Aduanas de China visitaron Turquía del 22 al 28 de junio. La delegación inspeccionó huertos de cerezos, plantas de envasado, operaciones de tratamiento en frío y centros de fumigación. El sector turco también mostró sus sistemas de trazabilidad y seguridad alimentaria desde el huerto hasta el consumidor.
Cengiz Balık, presidente de la Asociación de Exportadores de Frutas y Hortalizas Frescas del Egeo, dijo que el sector espera que las autoridades chinas decidan si reanudan las importaciones tras evaluar el informe de la delegación. No se ha anunciado un calendario para la decisión ni para una posible reapertura.
Un gran mercado tras una cosecha difícil
China importa unas 600.000 toneladas de cerezas al año, lo que lo convierte en el mayor mercado mundial del sector. La reapertura daría acceso a una fuente importante de demanda a los proveedores turcos, que tratan de recuperar sus exportaciones después de un fuerte golpe a la producción.
Turquía produce alrededor de 700.000 toneladas de cerezas al año y es el mayor productor mundial, aunque normalmente exporta cerca del 10 % de ese volumen. Las ventas al exterior alcanzaron 67.000 toneladas en 2024 y cayeron a 6.000 toneladas el año pasado debido a una helada devastadora, informó Ekonomi Gazetesi. El descenso refuerza la necesidad de recuperar la cosecha y ampliar la cartera de destinos.
Para los importadores chinos, el restablecimiento del acceso incorporaría otro gran país productor a su base de suministro. Para los agricultores y envasadores turcos, la entrada dependerá del cumplimiento de las normas de trazabilidad, seguridad alimentaria, tratamiento en frío y fumigación revisadas por la delegación china.
Los exportadores amplían sus mercados
La asociación del Egeo trabaja en la diversificación mediante misiones comerciales, ferias y programas de promoción. Organizó delegaciones al Reino Unido, Noruega y Canadá dentro de su proyecto UR-GE y promocionó los productos turcos en Estados Unidos mediante Turkish Tastes Turquality. Las actividades continuaron durante 2025 y el primer trimestre de 2026.
La asociación exporta más de 100 productos, desde cítricos, higos y uvas hasta pasta de tomate y encurtidos. Balık señaló que sus ventas externas aumentaron de 559 millones de dólares en los seis primeros meses del año pasado a 572 millones de dólares en el mismo periodo de 2026. Las cerezas, los tomates, las mandarinas y los melocotones fueron sus principales productos de exportación.
Asia Oriental será la siguiente etapa de esta estrategia. La asociación prevé organizar una misión comercial sectorial a Japón y Corea del Sur del 20 al 29 de noviembre de 2026. Aunque estas iniciativas pueden ampliar los contactos comerciales, la evaluación aduanera de China sigue siendo la cuestión inmediata para los exportadores de cerezas por el tamaño de ese mercado.
La decisión depende del informe técnico
La inspección de junio indica que el proceso ha llegado a una revisión técnica, pero no garantiza la autorización. Según Balık, las autoridades chinas basarán el siguiente paso en el informe preparado por los especialistas.
Una decisión favorable podría restablecer una ruta comercial cerrada durante unos cinco años y ofrecer a los exportadores turcos otra salida para futuras cosechas. Hasta que llegue la aprobación, las empresas deberán seguir dependiendo de sus destinos actuales y preparar huertos, líneas de envasado e instalaciones de tratamiento para cumplir los requisitos chinos.