El consumo de pollo supera por primera vez al de carne vacuna en Argentina
El consumo anual de pollo en Argentina alcanzó 47 kilogramos por habitante y superó por primera vez los 46,7 kilogramos de carne vacuna. La amplia brecha de precios impulsa la sustitución por pollo y cerdo, mientras crecen las exportaciones de carne bovina.
El pollo pasa por delante de la carne vacuna
El consumo de pollo superó por primera vez al de carne vacuna en Argentina, un cambio histórico para un país estrechamente ligado a la ganadería y a la cultura de la carne bovina. Según el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, el consumo acumulado de carne aviar durante los últimos doce meses llegó a 47 kilogramos por habitante, frente a 46,7 kilogramos de carne vacuna.
La diferencia es de apenas 0,3 kilogramos por persona, pero refleja un ajuste más amplio en las compras alimentarias de los hogares. El consumo de carne vacuna retrocedió y aumentó la demanda de proteínas animales más económicas. El cerdo también marcó un récord de 20,1 kilogramos por habitante, aunque continúa muy por debajo del pollo y de la carne bovina.
La diferencia de precios impulsa la sustitución
El IERAL identifica el encarecimiento de la carne vacuna como una causa central del cambio. Durante el periodo de doce meses, el precio medio de un kilogramo de carne vacuna equivalió al de 3,6 kilogramos de pollo entero o 1,9 kilogramos de pechito de cerdo, un corte popular en Argentina. Por el coste de un kilogramo de carne vacuna, los consumidores podían comprar alrededor de tres kilogramos y medio de pollo o casi dos kilogramos de cerdo.
Las cifras indican que el poder adquisitivo, y no un rechazo repentino de la carne vacuna, está modificando la cesta de carnes. Los procesadores avícolas y productores porcinos captan la sustitución en el comercio minorista, mientras los ganaderos y proveedores del mercado bovino interno afrontan una demanda más sensible al precio. La tendencia podría continuar: el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) proyecta que el consumo aviar podría superar los 50 kilogramos por habitante en 2026.
Aumentan la demanda de huevos y las exportaciones bovinas
El giro hacia proteínas más asequibles también aparece en el mercado del huevo. Datos de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) muestran que el consumo pasó de 398 huevos por habitante en 2025 a 430 en 2026. Javier Prida, presidente ejecutivo de CAPIA, describió el huevo como una fuente de proteína saludable, económica y de fácil acceso.
Al mismo tiempo, los mercados externos sostienen al sector bovino argentino. La Vanguardia informa de que las exportaciones de carne vacuna sumaron 4.729 millones de dólares en los doce meses hasta agosto, un 35,4% más interanual. El volumen exportado aumentó un 4,2%, por lo que la subida de los precios internacionales explicó la mayor parte del crecimiento en valor. El IERAL considera positivo el desempeño exportador, aunque también añade presión sobre la oferta interna en un contexto de menor producción bovina. Para empresas cárnicas e inversores, el mercado avanza en dos direcciones: las condiciones de exportación favorecen a los proveedores de carne vacuna, mientras la asequibilidad amplía el peso del pollo, el cerdo y los huevos en los hogares argentinos.