El coco cae a 1.800 rupias en Sumatra del Sur por la debilidad de la demanda exportadora
El precio del coco en origen en Sumatra del Sur bajó de unas 4.000 a 1.800 rupias por unidad en agosto de 2026, tras cerca de seis meses de menor demanda exportadora. Las autoridades regionales impulsan el procesamiento local para absorber oferta y reducir la exposición de los agricultores al mercado de materia prima.
El precio en origen pierde más de la mitad de su valor
Los productores de coco de Sumatra del Sur afrontan una fuerte caída de precios, mientras la menor demanda exportadora pone de manifiesto la dependencia regional de las ventas de productos agrícolas sin transformar. IDN Times informó que el precio en origen bajó de unas 4.000 a 1.800 rupias por coco en agosto de 2026. El descenso se había prolongado durante cerca de seis meses y estaba relacionado, en parte, con una menor demanda en los mercados exteriores.
La presión resulta especialmente relevante para Banyuasin, una de las principales zonas cocoteras de Sumatra del Sur. Según el gobierno de la regencia, las plantaciones de pequeños productores ocupaban 48.266 hectáreas y generaron alrededor de 46.927 toneladas en 2023. Con esta escala, una caída prolongada del precio unitario afecta directamente a los ingresos y a la capacidad de financiar el mantenimiento, la cosecha y la renovación de las plantaciones.
Las autoridades apuestan por el procesamiento
El Equipo Regional de Control de la Inflación de Sumatra del Sur, TPID Sumsel, promueve un mayor procesamiento del coco dentro de la provincia. Bambang Pramono, jefe de la oficina de Bank Indonesia en Sumatra del Sur y miembro de TPID Sumsel, señaló que el desarrollo de actividades transformadoras se plantea como una solución. También indicó que la agricultura y otros sectores con potencial económico todavía no se han optimizado.
El procesamiento permitiría a los productores acceder a varios mercados y depender menos del precio del coco entero. Sumatra del Sur ya exporta coco deshidratado, azúcar de coco, carbón de cáscara y chips de coco. Sin embargo, el desarrollo industrial local sigue siendo insuficiente para impedir que los cambios en la demanda exterior se transmitan rápidamente al precio pagado al agricultor.
Los derivados llegan a China, Francia y Taiwán
Los productos de coco procesados de Sumatra del Sur se han exportado a Francia, China y Taiwán, según la información comercial citada por IDN Times. Los envíos a China incluyeron 46 toneladas de carbón de cáscara de coco y 25 toneladas de chips de coco. También se declararon exportaciones de 3 toneladas de coco deshidratado y 5.000 unidades de azúcar de coco, aunque la fuente no precisó sus destinos.
Los datos de la oficina de Estadística de Indonesia para Sumatra del Sur citados en el informe situaron el valor de las exportaciones de distintos productos en 1.600 millones de rupias durante el segundo trimestre de 2026. La cifra incluía derivados del coco. Los volúmenes confirman que existen canales comerciales, pero la persistencia de la caída de precios indica que todavía no tienen escala suficiente para absorber la oferta disponible en la provincia.
El sector busca reforzar la posición de los agricultores
Muhammad Asri Lambo, presidente del comité organizador del segundo congreso nacional de la Asociación Indonesia de Productores de Coco, PERPEKINDO, afirmó que la debilidad de los precios se sentía en varias zonas productoras, entre ellas Banyuasin. A su juicio, los problemas de precios, desarrollo industrial y procesamiento requieren una organización más sólida que represente los intereses de los agricultores.
Ampliar el procesamiento exigirá compras fiables, plantas adecuadas y canales estables para cada derivado. El carbón de cáscara, los chips, el azúcar y el coco deshidratado atienden a clientes distintos y no pueden absorber materia prima de forma intercambiable sin equipos y controles de calidad específicos. La prueba inmediata para Sumatra del Sur es si los procesadores pueden elevar las compras con rapidez suficiente para sostener los precios en origen mientras la demanda exterior continúa débil. A largo plazo, una gama más amplia de productos podría reducir, aunque no eliminar, la exposición de los agricultores a un solo mercado extranjero.