Brasil eleva un 40,5% sus importaciones de aceite de oliva
Las importaciones brasileñas de aceite de oliva crecieron un 40,5% interanual en el primer semestre de la campaña 2025/26. El conjunto de grandes mercados seleccionado avanzó un 4,3%, aunque Estados Unidos y Canadá registraron descensos.
Brasil encabeza la recuperación importadora
Las importaciones brasileñas de aceite de oliva aumentaron un 40,5% interanual durante los primeros seis meses de la campaña 2025/26, entre octubre de 2025 y marzo de 2026. Teatro Naturale, que cita datos publicados por el Consejo Oleícola Internacional, señaló que el crecimiento fue muy superior al avance conjunto de los principales mercados internacionales.
La aceleración llega después de una campaña 2024/25 relativamente estable. Brasil importó entonces 80.768 toneladas de aceite de oliva, un 0,5% menos que el año anterior. La nueva tasa semestral refleja por tanto una fuerte recuperación de las compras, aunque la fuente no ofrece el volumen absoluto importado entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
Portugal concentra el 62% del suministro
Portugal mantuvo su posición de principal proveedor durante 2024/25, con el 62% de las importaciones brasileñas de aceite de oliva. Las compras procedentes de Portugal crecieron un 20,3% frente a la campaña anterior. Su elevada cuota, combinada con ese crecimiento, convierte al país en el proveedor más expuesto directamente a los cambios de la demanda brasileña.
Los aceites de oliva vírgenes representaron el 85% del volumen importado por Brasil en 2024/25. Los demás aceites de oliva clasificados en la partida HS 15.09.90 supusieron el 14%, mientras que los aceites de orujo de oliva aportaron el 1% restante. Esta composición favorece principalmente a los exportadores de categorías vírgenes, mientras que el mercado del aceite de orujo sigue siendo reducido.
Crecimiento a largo plazo tras la crisis cambiaria
Las importaciones brasileñas cayeron a 50.000 toneladas en 2015/16 debido a la crisis económica y a la depreciación del real. Ese volumen quedó un 31% por debajo del máximo de 2013/14. Desde entonces, Brasil ha superado el récord anterior y actualmente concentra, en promedio, cerca del 9% de las importaciones mundiales y el 3,1% del consumo global de aceite de oliva, según las cifras publicadas por Teatro Naturale.
El consumo anual, sin embargo, se limita a 0,4 kilogramos por habitante. El tamaño agregado del mercado depende así de la amplia población del país, no de un consumo individual comparable al mediterráneo. En la selección de grandes mercados del Consejo Oleícola Internacional, las importaciones crecieron un 4,3% en conjunto entre octubre de 2025 y marzo de 2026 frente al mismo periodo de la campaña anterior. La mayoría de los países aumentó sus volúmenes, pero Estados Unidos y Canadá registraron descensos. Para productores, envasadores y operadores comerciales, los datos muestran una demanda desigual: Brasil aporta un fuerte crecimiento, mientras que dos destinos consolidados de Norteamérica ofrecen menos apoyo a la recuperación mundial.