La bodega automatizada de Granvinhos en el Duero inicia su primera vendimia tras invertir 27 millones de euros
Adega do Cedro ha iniciado su primera vendimia a escala industrial tras una inversión de 27 millones de euros en automatización, sensores y ahorro de recursos. La instalación portuguesa puede procesar 8.000 toneladas de uva y almacenar ocho millones de litros de oporto y vino del Duero.
La tecnología entra en producción industrial
Adega do Cedro, propiedad de Granvinhos, ha iniciado su primera vendimia a pleno rendimiento, sometiendo a prueba operativa una inversión de 27 millones de euros en automatización y control digital. La instalación fue inaugurada el 26 de junio en Quinta do Cedro, en Peso da Régua, dentro de la Región Demarcada del Duero. Según 24 Notícias, es la mayor inversión realizada por el grupo.
La bodega tiene capacidad para procesar 8.000 toneladas de uva y almacenar ocho millones de litros. Recibe fruta de unos 800 viticultores de ocho municipios del Duero y elabora tanto oporto como vinos del Duero. La primera campaña activa simultáneamente y a escala industrial los sistemas de recepción, transformación, almacenamiento y gestión de recursos.
El director general de Granvinhos, Jorge Dias, señaló que la instalación fue concebida para maximizar el potencial cualitativo de las uvas entregadas por los productores. La tecnología integrada en las distintas fases permite a los equipos controlar cada proceso con mayor precisión y ajustar las operaciones conforme avanza la vendimia.
Miles de sensores refuerzan el control
El complejo ocupa 25.000 metros cuadrados, incluidos 7.000 metros cuadrados de bodega, e incorpora unos 3.500 sensores, 20 kilómetros de tuberías y 40 kilómetros de cableado eléctrico. Sus sistemas funcionan como una red integrada que supervisa la producción y busca mejorar la precisión y la regularidad de la vinificación.
La elevada automatización pretende reducir el trabajo manual en determinadas operaciones, mejorar la seguridad y reforzar el control productivo. Para los viticultores, la prueba comercial será comprobar si esa precisión conserva las diferencias de calidad cuando una gran instalación recibe fruta de cientos de proveedores. Para Granvinhos, la regularidad es especialmente importante: más del 75 % de su facturación consolidada procede actualmente de las exportaciones, según datos de la empresa citados por 24 Notícias.
El consumo de agua y energía, bajo examen
Los sistemas ambientales permitirán reutilizar el 50 % de las aguas residuales y reducir el consumo total de agua un 40 %, según los datos técnicos del proyecto. Los equipos instalados también están diseñados para rebajar un 40 % las necesidades energéticas, mientras que una planta fotovoltaica genera electricidad renovable. La primera vendimia mostrará si esos ahorros previstos se mantienen con la carga diaria de producción.
El proyecto fue desarrollado por Vale de S. Martinho, filial de Granvinhos, dentro de la Agenda Movilizadora Vine & Wine Portugal, creada en 2022 mediante el Plan de Recuperación y Resiliencia portugués. De los 27 millones de euros invertidos, 17,7 millones fueron declarados elegibles y se concedieron 5,3 millones de euros en ayudas, alrededor del 19 % de la inversión total.
Capacidad industrial en un paisaje protegido
El arquitecto Alexandre Burmester diseñó la instalación para el paisaje cultural de la Región Vitícola del Alto Duero, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. El proyecto buscó combinar las exigencias funcionales de una bodega de gran capacidad con el terreno vitícola circundante, evitando que el edificio industrial quedara aislado del entorno.
El reto ahora consiste en convertir la infraestructura en mejoras medibles de productividad y calidad. La combinación de 8.000 toneladas de capacidad, ocho millones de litros de almacenamiento y los datos de 3.500 sensores ofrece a Granvinhos un mayor control sobre un suministro disperso. La primera añada indicará si esa escala mejora la regularidad, reduce el uso de recursos y respalda la producción de oportos y vinos del Duero de alta gama sin debilitar el vínculo entre productores, uvas y territorio.