Organizaciones agrarias de India reclaman ₹500-700 por quintal de caña
Organizaciones agrarias de India presionan para elevar el precio de la caña ante el encarecimiento de fertilizantes, maquinaria y productos fitosanitarios. Las peticiones van de ₹500-600 a un mínimo de ₹700 por quintal, lo que pone el foco en los costes de los ingenios antes de la próxima zafra.
Las organizaciones agrarias elevan sus demandas
Varias organizaciones de agricultores de India reclaman una fuerte subida del precio de la caña de azúcar, al considerar que el aumento de los costes de producción está reduciendo la rentabilidad de los productores. Las propuestas citadas oscilan entre ₹500 y ₹700 por quintal, aunque el material disponible no recoge la aprobación de un nuevo precio oficial.
Hindustan informó de que la sección de Doiwala de All India Kisan Sabha abordó la inflación y otros problemas agrícolas durante una reunión en el Kisan Bhawan del comité de la caña. La organización entregó un memorando al director ejecutivo del ingenio de Doiwala para solicitar un precio de ₹700 por quintal.
El presidente estatal, Shivprasad Devali, señaló que la inflación y los gastos agrícolas están presionando a los productores. Mencionó el encarecimiento de los fertilizantes, la maquinaria agrícola y los productos fitosanitarios como factores que elevan continuamente el coste de cultivo. La organización pide al Gobierno que declare un precio que considera remunerador de al menos ₹700 por quintal.
Otro grupo plantea ₹500-600 por quintal
La descripción de otra noticia indicó que Rakesh Tikait, portavoz nacional de Bharatiya Kisan Union, había pedido al Gobierno fijar el precio de la caña entre ₹500 y ₹600 por quintal. Tikait vinculó la demanda al aumento del precio del azúcar: si el producto procesado vale más, los agricultores también deberían recibir más por la materia prima.
La misma descripción señaló que Tikait anunció para el 17 de septiembre una movilización relacionada con las demandas de los agricultores. El material disponible no precisa su alcance ni su ubicación, ni indica si las autoridades o los representantes de los ingenios han respondido formalmente al intervalo propuesto.
Las dos peticiones no son idénticas. La sección de Doiwala de All India Kisan Sabha reclama al menos ₹700 por quintal, mientras que Tikait ha señalado un rango de ₹500-600. En conjunto, muestran una presión organizada a favor de una revisión sustancial, no de un ajuste marginal.
Los ingenios afrontan un cálculo difícil
Un precio obligatorio o negociado más alto elevaría la factura de materia prima de los ingenios azucareros. El efecto final dependería del precio adoptado, del volumen de caña comprado y de la capacidad de las plantas para recuperar el coste adicional mediante el azúcar y otros productos derivados. Los informes no cuantifican esas variables, por lo que las demandas no deben interpretarse como un incremento de costes ya acordado.
Para los productores, la cuestión central es si los ingresos por la caña avanzan al mismo ritmo que los gastos en fertilizantes, maquinaria y agroquímicos. Para los ingenios, una subida hacia los niveles solicitados convertiría el aprovisionamiento en un factor clave para planificar la molienda y gestionar la liquidez. Comerciantes y compradores de azúcar vigilarán si la campaña desemboca en una revisión oficial, un acuerdo regional o la ausencia de cambios inmediatos.
La disputa también introduce un problema de calendario para la próxima zafra. Los agricultores necesitan visibilidad sobre el precio para decidir sus entregas, mientras que los ingenios requieren claridad para organizar compras y procesamiento. Hasta que las autoridades adopten una decisión, las cifras de ₹500-700 seguirán siendo demandas de organizaciones productoras, no precios confirmados.
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