Vietnam refuerza el control del etiquetado y la publicidad de productos lácteos
La Comisión Nacional de Competencia de Vietnam multó al distribuidor H.T.T con 200 millones de dongs por una afirmación falsa sobre ingredientes orgánicos. Los recientes casos administrativos y penales muestran que cumplir las normas de calidad no exime de responsabilidad por etiquetas o anuncios engañosos.
La autoridad sanciona una afirmación orgánica
La Comisión Nacional de Competencia de Vietnam impuso el 3 de agosto de 2026 una multa de 200 millones de dongs a H.T.T Import Export Investment Company. Según informó Công Thương, el distribuidor promocionó la leche L.K.A con el mensaje de que utilizaba “100% de ingredientes orgánicos”, aunque la afirmación no era cierta. La empresa deberá publicar una rectificación en su sitio web y retirar de todas las plataformas los materiales publicitarios engañosos.
La base jurídica de la resolución resulta relevante para fabricantes, distribuidores y socios comerciales del sector lácteo. La autoridad aplicó las disposiciones de la Ley de Competencia de 2018 contra la información falsa o susceptible de inducir a error, y no las normas sobre calidad del producto. Por tanto, un artículo puede cumplir los requisitos técnicos y, aun así, su vendedor puede responder por la manera de presentar sus características.
Los casos anteriores delimitan la responsabilidad
La misma distinción apareció en el caso de Nestlé Vietnam. La policía de la provincia de Đồng Nai multó a la compañía con 80 millones de dongs en junio de 2025 tras investigar el envase de la bebida láctea malteada Milo, que utilizaba el nombre del Instituto Nacional de Nutrición e incluía referencias a pruebas clínicas. El Centro Técnico de Normas, Metrología y Calidad 3 determinó que el producto cumplía los indicadores de seguridad y calidad y coincidía con su expediente de autodeclaración. El 13 de junio de 2025, los investigadores decidieron no abrir una causa penal.
Las autoridades sí detectaron información incompleta o inexacta y expresiones absolutas sin documentos legales que las respaldaran. Nestlé Vietnam recibió la orden de retirar la publicidad infractora en un plazo de diez días. El expediente demostró que cumplir los estándares declarados de seguridad y calidad no valida automáticamente todas las afirmaciones del envase o de la campaña publicitaria.
Otras conductas han dado lugar a actuaciones penales. En abril de 2025, la agencia de investigación del Ministerio de Seguridad Pública procesó a 8 sospechosos de Rance Pharma y Hacofood Group en una trama relacionada con 573 etiquetas de leche en polvo. La Fiscalía Popular Suprema acusó posteriormente a 29 personas por hechos vinculados con más de 187.000 latas. Los productos se consideraron falsificados cuando sus indicadores de calidad estaban por debajo del 70% de lo declarado y los análisis no detectaron varios ingredientes prémium que figuraban en las etiquetas.
La terminología científica eleva el riesgo
Công Thương señaló la presentación de los postbióticos como un área problemática. Los postbióticos son preparados a partir de microorganismos inactivados, mientras que los probióticos contienen microorganismos beneficiosos vivos. También se miden de forma distinta: las bacterias vivas utilizan unidades formadoras de colonias, o UFC, y los postbióticos pueden expresarse mediante el número de células. Sin embargo, el envase puede llamar a ambos “bacterias beneficiosas” y destacar una cifra de miles de millones, mientras relega la palabra “postbiótico” a la letra pequeña.
El consumidor podría deducir que dos ingredientes biológicamente diferentes ofrecen una cantidad o función equivalente. Las empresas deben aclarar si la cifra destacada corresponde a una porción, varios envases o 100 gramos de producto, además de identificar la unidad de medida. Los asteriscos y las notas explicativas también deben evitar que el mensaje principal genere una impresión distinta de las condiciones reales.
La responsabilidad recorre toda la cadena comercial
El abogado Lê Đức Thắng explicó a Công Thương que la Ley de Protección de los Derechos del Consumidor n.º 19/2023/QH15 establece responsabilidad solidaria para los terceros que faciliten información sobre los productos, salvo que demuestren haber realizado todas las comprobaciones necesarias. La regla puede alcanzar a plataformas de comercio electrónico, distribuidores, medios de comunicación e influencers. La Ley n.º 75/2025/QH15, que modifica la Ley de Publicidad, también prohíbe a los influencers recomendar productos que no hayan utilizado o que no conozcan suficientemente.
El Decreto 43/2017/NĐ-CP exige que el nombre y la información adicional de la etiqueta reflejen la naturaleza, los usos y los ingredientes reales del producto. El Decreto 87/2026/NĐ-CP, vigente desde el 15 de mayo de 2026, fija multas de entre 80 millones y 100 millones de dongs para particulares que difundan publicidad engañosa sobre calidad, uso, envase u origen. Para las organizaciones, las sanciones se duplican y también puede exigirse la devolución de los beneficios ilícitos. Las empresas lácteas y sus socios deben coordinar la revisión de fórmulas, etiquetas, anuncios y promociones de terceros, además de controlar el producto en el laboratorio.