Vietnam importa maíz por $1.710 millones ante el fuerte aumento de los envíos indios
Vietnam importó casi 6,8 millones de toneladas de maíz por unos $1.710 millones en el primer semestre de 2026. Brasil siguió siendo el principal proveedor, mientras que las compras a India se multiplicaron por más de 310 en cinco meses.
Las importaciones semestrales crecen más de la mitad
Las importaciones vietnamitas de maíz se aceleraron en el primer semestre de 2026 ante la elevada demanda de los fabricantes de piensos y la industria procesadora. Según estimaciones difundidas por Soha y Kenh14, el país compró casi 6,8 millones de toneladas por unos $1.710 millones durante los seis meses. El volumen aumentó un 53% frente al mismo período de 2025 y el gasto subió un 48%.
Solo en junio entraron alrededor de 1,52 millones de toneladas, valoradas en $392 millones. Frente a mayo, el volumen mensual creció un 80% y el valor un 82%. El gasto avanzó algo más deprisa que el tonelaje durante junio, al contrario de lo ocurrido en el conjunto del semestre.
Las compras abastecen a una ganadería que necesita grandes volúmenes de cereal para pienso, además de la industria alimentaria y la manufactura orientada a la exportación. Vietnam figura entre unos 30 países con una producción importante de maíz, pero su cosecha no cubre la creciente demanda de materias primas. Por ello, también se mantiene entre los mayores importadores mundiales, por detrás de China, la Unión Europea, México, Japón, Corea del Sur y Egipto.
Brasil consolida su liderazgo
Brasil continuó como el mayor proveedor de maíz de Vietnam. En los primeros cinco meses de 2026, los exportadores brasileños enviaron 2,34 millones de toneladas por $577 millones. El volumen aumentó un 133% interanual y el valor un 131%.
El maíz brasileño representó el 44,3% del volumen importado por Vietnam y el 43,7% de su factura. Estas cuotas sitúan a Brasil en el centro del mercado vietnamita de cereales forrajeros y aumentan la exposición de los compradores a las cosechas, la logística y los precios sudamericanos.
Argentina conservó el segundo puesto, aunque perdió terreno. Vietnam importó 1,63 millones de toneladas de maíz argentino por $411 millones durante los primeros cinco meses. El volumen cayó un 17% y el valor un 19% frente al mismo período de 2025. Pese al descenso, Argentina aportó alrededor del 31% tanto del tonelaje como del valor importado.
El maíz indio gana mercado por precio y calidad
India siguió siendo un proveedor menor, pero registró el mayor crecimiento. Vietnam compró aproximadamente 504.200 toneladas de maíz indio por casi $127,3 millones en los primeros cinco meses. El volumen se multiplicó por más de 310, un incremento del 30.900%, mientras que el valor se multiplicó por más de 45, un 4.400%.
La amplia diferencia entre el crecimiento del volumen y el del valor indica que el maíz indio llegó a precios sustancialmente inferiores a los del año anterior. Soha y Kenh14 señalaron que los precios competitivos, la capacidad de suministrar grandes cargamentos y los calendarios de entrega flexibles han hecho a India más atractiva para los importadores vietnamitas que buscan controlar mejor sus inventarios.
Los exportadores indios también han invertido en limpieza, clasificación y control de humedad. La mejora de la calidad permite cumplir con mayor regularidad los requisitos del procesamiento de piensos, reforzando la confianza de los compradores y los pedidos repetidos.
La competencia importada presiona al productor local
Para las fábricas de pienso y los ganaderos vietnamitas, una base de proveedores más amplia mejora la flexibilidad de compra y reduce la dependencia de un solo origen. La elevada disponibilidad brasileña y la rápida aparición de cargamentos indios ofrecen alternativas mientras disminuyen los envíos argentinos.
Para los productores nacionales de maíz, en cambio, el acceso a grano importado a precios competitivos aumenta la presión sobre los precios en origen y la rentabilidad del cultivo. Los datos muestran además que una superficie relevante y la posición de Vietnam entre los productores destacados no garantizan la autosuficiencia cuando la demanda forrajera crece más rápido que la oferta local.
El aumento sostenido del consumo de piensos probablemente mantendrá la dependencia vietnamita del maíz importado. La competencia entre proveedores en 2026 estará marcada por la cuota dominante de Brasil, el retroceso de Argentina y la capacidad de India para convertir precios más bajos y mejores estándares de acondicionamiento en mayores ventas.