La producción de petróleo y condensado de Uzbekistán cae 10% mientras las refinerías elevan el suministro de combustibles
Uzbekistán produjo 1,0733 millones de toneladas de petróleo y condensado de gas entre enero y agosto de 2026, un 10% menos que un año antes, según datos del Comité Nacional de Estadística difundidos por Reuters. La producción de gas natural cayó 16% y la de carbón 10%, mientras el gasóleo subió 6% y la gasolina 5%.
Los líquidos caen 10% en ocho meses
Uzbekistán produjo 1.073.300 toneladas de petróleo y condensado de gas entre enero y agosto de 2026, frente a 1.195.000 toneladas en el mismo periodo de 2025, una caída del 10%. Las cifras proceden del Comité Nacional de Estadística del país y fueron difundidas por Reuters el 1 de octubre. Muestran una producción de hidrocarburos líquidos que sigue retrocediendo mientras las refinerías nacionales aumentan su producción de combustibles para automoción.
Los dos componentes del total evolucionaron de forma muy distinta. La extracción de petróleo bajó 2%, a 425.000 toneladas desde 434.500 toneladas, mientras el condensado de gas cayó 15%, a 648.300 toneladas desde 760.500 toneladas. El condensado explica así casi todo el descenso: de las 121.700 toneladas perdidas en un año, 112.200 toneladas corresponden a este producto. Como el condensado se obtiene junto con el gas natural y no en pozos petroleros propios, su trayectoria depende directamente del desempeño de los yacimientos gasistas uzbekos.
El gas y el carbón caen más que el petróleo
La producción de gas natural bajó 16% en los ocho meses, a 24.200 millones de metros cúbicos desde 28.900 millones de metros cúbicos un año antes. Es el retroceso porcentual más pronunciado entre las categorías publicadas por el comité de estadística, y la pérdida de 4.700 millones de metros cúbicos es la mayor caída absoluta del conjunto de datos. Ahí está la restricción que explica las cifras de condensado.
La producción de carbón descendió 10%, a 4,04 millones de toneladas desde 4,9 millones de toneladas, es decir 860.000 toneladas menos. En conjunto, los datos de petróleo, condensado, gas y carbón apuntan a una contracción amplia de la oferta interna de energía primaria de Uzbekistán en los primeros ocho meses de 2026: todas las categorías quedaron por debajo del año anterior.
Las refinerías elevan la producción con crudo importado
Los productos refinados se movieron en sentido contrario. La producción de gasóleo subió 6%, a 834.300 toneladas desde 786.600 toneladas, y la de gasolina 5%, a 811.300 toneladas desde 775.700 toneladas. La producción conjunta de combustibles para automoción alcanzó 1.645.600 toneladas entre enero y agosto de 2026, frente a 1.562.300 toneladas un año antes, un aumento de 83.300 toneladas.
Ese total supera en más de 570.000 toneladas la producción propia de líquidos del país en el mismo periodo. Uzbekistán está aumentando las importaciones de crudo desde Rusia y Kazajistán para elevar la producción de derivados y abastecer el mercado interno, informó Reuters.
- Petróleo: 425.000 toneladas, 2% menos que las 434.500 toneladas anteriores
- Condensado de gas: 648.300 toneladas, 15% menos que las 760.500 toneladas anteriores
- Petróleo y condensado en conjunto: 1.073.300 toneladas, 10% menos que 1.195.000 toneladas
- Gas natural: 24.200 millones de metros cúbicos, 16% menos que 28.900 millones
- Carbón: 4,04 millones de toneladas, 10% menos que 4,9 millones de toneladas
- Gasóleo: 834.300 toneladas, 6% más; gasolina: 811.300 toneladas, 5% más
Qué implica para los flujos regionales de materia prima
Para las refinerías uzbekas la cuenta es sencilla: cada tonelada de condensado propio que desaparece debe sustituirse por crudo comprado si la producción de combustibles va a seguir creciendo. La caída del 10% en los líquidos y el alza del 5% al 6% en los combustibles empujan la necesidad de materia prima en la misma dirección y al mismo tiempo. El descenso del 10% en el carbón elimina otra opción de suministro interno en ese mismo periodo.
Para los proveedores de Rusia y Kazajistán, las refinerías uzbekas representan demanda adicional de crudo ligada a un mercado interno de combustibles y no a la reexportación. Los datos del comité de estadística cubren solo la producción: no desglosan volúmenes de importación, cuotas de los proveedores ni precios de compra, y Reuters no publicó cifras del crudo adquirido a cada país. Esos volúmenes siguen siendo la principal incógnita para evaluar cuánto más puede aumentar la carga de las refinerías con una base de recursos propia en retroceso.