Turquía prevé que su producción de cebada repunte un 50% hasta 9 millones de toneladas
Turquía prevé producir 9 millones de toneladas de cebada en 2026, un 50% más que los 6 millones de toneladas obtenidos el año pasado tras la sequía. La mejora de las lluvias y el mayor precio de compra podrían aliviar los costes de alimentación animal y la necesidad de importaciones.
El clima favorable impulsa la recuperación
La producción turca de cebada aumentaría un 50% hasta 9 millones de toneladas en 2026, frente a los 6 millones de toneladas de la cosecha del año pasado, afectada por la sequía. Así lo informó Anadolu Agency, que citó un análisis del Ministerio de Agricultura y Silvicultura. El incremento previsto, de 3 millones de toneladas, revertiría la fuerte contracción de la campaña anterior.
El año pasado, la producción de cebada de Turquía disminuyó un 25,9% respecto al año precedente, ya que la sequía redujo tanto la superficie sembrada como el rendimiento medio por decárea. Las condiciones han mejorado durante la campaña 2025-2026: las precipitaciones en las principales zonas productoras superaron tanto los niveles normales como los del año anterior, sin episodios de calor extremo. Las observaciones de campo también mostraron un desarrollo saludable de los cultivos.
La recuperación sigue siendo una previsión y el volumen definitivo dependerá del tiempo durante el resto del ciclo de cultivo. Sin embargo, la evaluación ministerial señala un importante potencial productivo para 2026. Konya fue el año pasado la provincia con mayor superficie de cebada, con 3,1 millones de decáreas, seguida de Ankara, con aproximadamente 2,5 millones.
La oferta adicional aliviaría al sector de piensos
La cebada es estratégica para la ganadería turca porque constituye uno de sus principales cereales forrajeros. Durante el periodo 2024-2025, la alimentación animal representó el 85,9% del consumo nacional de cebada. Por ello, el aumento de 3 millones de toneladas beneficiaría principalmente a explotaciones ganaderas y fabricantes de piensos compuestos. Una mayor disponibilidad interna permitiría reducir los costes de forraje y alimento concentrado en las explotaciones.
Una cosecha más abundante también podría disminuir la necesidad de importar cebada para cubrir déficits nacionales, aunque el análisis ministerial citado por Anadolu Agency no incluye una previsión de importaciones. El efecto sobre los precios dependerá de la cosecha efectiva, la demanda de piensos y las compras públicas. La industria alimentaria también utiliza cebada, pero el sector de piensos probablemente absorberá la mayor parte del volumen adicional.
El precio de compra sube a 12.750 liras por tonelada
La Junta Turca de Cereales elevó el precio de compra de la cebada para 2026 a 12.750 liras por tonelada, frente a 11.000 liras el año pasado. El aumento es de aproximadamente un 15,9%. El nuevo precio refuerza los ingresos nominales de los agricultores mientras se recupera la producción, aunque la fuente no ofrece datos sobre la inflación de los insumos ni sobre los márgenes previstos.
La cebada figura entre los cultivos respaldados por el sistema turco de planificación productiva. Los agricultores pueden recibir apoyo básico, apoyo a la producción planificada y ayudas al desarrollo de la producción. El ministerio concede además asistencia por restricciones hídricas en las cuencas donde las aguas subterráneas son insuficientes y existe escasez de agua. La producción mundial de cebada en 2025-2026 se estima en 154,2 millones de toneladas sobre unos 44,4 millones de hectáreas. La cosecha turca prevista equivaldría así a cerca del 6% del total mundial indicado.